Foro Tzahal
Am Israel Jai !!
Crear foro
Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Últimos temas
» Operaciones aéreas
Lun Oct 16, 2017 7:58 am por Shomer

» FFAA Egípcias
Dom Oct 15, 2017 10:58 am por Shomer

» Conflicto existencial: Tanques o Mantequilla?
Miér Sep 27, 2017 8:03 pm por Dayan

» HH'Yam - Noticias, imágenes y vídeos
Lun Sep 25, 2017 11:35 pm por Shomer

» FFAA Iraníes, Ejército de Tierra
Dom Sep 24, 2017 1:22 pm por Shomer

» El Programa F35 en Israel
Sáb Sep 09, 2017 7:11 am por Shomer

» Las Armadas en el Mundo Islámico
Sáb Sep 09, 2017 6:02 am por Shomer

» Heyl Ha'Shirión - El Arma Acorazada Israelí
Sáb Sep 09, 2017 5:50 am por Shomer

» Submarinos Clase Dolphin
Sáb Sep 09, 2017 5:36 am por Shomer

HH'Yam - Noticias, imágenes y vídeos

Vie Jun 29, 2007 9:53 pm por Shomer

En algún tópico comentábamos sobre los ejercicios de la HHY en el marco de la OTAN, aquí algunas imágenes de las ultimas maniobras con la armada griega, esta vez participó la INS Lahav (Clase Sa'ar 5) ... Se puede apreciar al Ministro de Defensa griego y varios oficiales de esa armada a bordo de la Lahav!

[url=http://img513.imageshack.us/my.php?image=dolphin5fv2vk9.jpg]

Comentarios: 257

Visita la web
Crear foro
Adsence
Bookmarking social

Bookmarking social Digg  Bookmarking social Delicious  Bookmarking social Reddit  Bookmarking social Stumbleupon  Bookmarking social Slashdot  Bookmarking social Yahoo  Bookmarking social Google  Bookmarking social Blinklist  Bookmarking social Blogmarks  Bookmarking social Technorati  

Conserva y comparte la dirección de Forum Tzahal - פורום צה''ל en tu sitio de bookmarking social

Conserva y comparte la dirección de Foro Tzahal en tu sitio de bookmarking social

Palabras claves


El Sionismo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Marcelo el Miér Feb 13, 2008 12:15 am

¿PARA QUE NOS FUIMOS?..


avatar
Marcelo
Star Member
Star Member


Volver arriba Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Yitzhak el Miér Feb 13, 2008 11:57 am

Con los palestinos nunca se ha podido ni se podra dialogar, como se dice por estos lugares, si no entienden por las buenas y no sacan sus calsones :41: lo haran por las malas :iejida: .
:?:

saludos
avatar
Yitzhak
Sr Member
Sr Member


Volver arriba Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Shomer el Lun Mar 03, 2008 12:47 pm

Pioneros latinoamericanos en Israel
Nota de Julio Bircz y Janeth Arman

“De haber sido el porcentaje de aliá jalutsiana (pionera), de todos los países, similar al de los países sudamericanos nuestra situación actual sería distinta”, homenajea el primer Primer ministro de Israel, David Ben Gurión en discurso del año 1951.



Los latinoamericanos han sido siempre, desde los comienzos, ejemplo de pujanza e integración entre los grupos migratorios a Israel. Su voluntarismo, afán de participación, adaptación al idioma y costumbres hicieron que, al poco tiempo de llegar, encontraran trabajo, avanzaran en sus estudios y concretaran el sueño traído desde el continente americano de vivir en la nación judía y de desarrollar sus vidas en ella.

Según los historiadores, el punto de inicio de la aliá latinoamericana, parte del Primer Congreso Sionista Latinoamericano, desarrollado en Montevideo (Marzo de 1945). Allí se sientan las bases para “organizar una aliá efectiva y constante para todos los judíos del continente”. Los antecedentes dicen que, previo al congreso, la ola inmigratoria arrancó en 1923 con judíos que venían al Israel del Mandato Británico desde distintos lugares de Am é rica. Desde 1923 hasta 1942, llegaron 328 olim desde la Argentina, 295 desde Brasil, 186 de México; del resto de los países del continente 1205 nuevos habitantes. A partir de 1945 las inmigraciones fueron motivadas por grupos idealistas muy fuertes, donde cada persona daba el todo por el todo, lo que tenían y su futuro apostado a algo teórico, abstracto y hasta posible. Los principales movimientos judíos mundiales regularon esta actividad: Dror, Hashomer Hatzair, Hanoar Hatzioni, Betar, Bnei Akiva y Grupos Apartidarios Judíos.

“Esta noche ya no dormimos. Las luces de Haifa nos deslumbraron más que todo el oro que vimos en Curacao. Miramos el Carmel como si lo hubi é ramos conocido de verdad y como si lo hubi é semos añorado no sólo espiritual sino tambi é n físicamente, con lágrimas en los ojos y palpitaciones en el pecho. Larga fue la noche que estuvimos anclados” Del diario de viaje de Menajem Karmi (1945).

Los latinoamericanos
se pusieron a trabajar de inmediato en la construcción del país. Fundaron kibutzim, moshavim, se asentaron en las ciudades y transformaron en realidad sus sueños de Allende los mares. Los inmigrantes de Dror sudamérica crearon en 1949 el kibutz Mefalsim. Hashomer Hatzair fundó en 1951 el kibutz Gaash. Hanoar Hatzioni formó en 1950 el kibutz Ein Hashlosha. El movimiento apartidario llamado Hejalutz Lamerjav creó en 1954 el kibutz Bajan. El Centro del judaísmo brasilero fundó en 1948 el kibutz Bror Jail. Casi todos los kibutzim, diseminados por el país, han acogido siempre a los latinos. Muchos tuvieron entre sus fundadores a gentes de este origen: Jatzerim, Kisufim, Kerem Shalom, Meguido, Nir Itsjak, Nirim, Or Haner, Saar, Zikim, Metzer, Nitzanim.

Los moshavim fundados por latinoamericanos fueron Mevo Betar (1950), Cojav Mijael (1950), Nir Zvi –cuyo nombre fundacional fue Kfar Argentina- {1954}, Tzur Natan (1966) y Sdei Abraham (1981).
“Es necesario enarbolar bien alto la bandera que se quemó en la diáspora europea. Vengan los olim de América Latina a llenar el vacío, allanen el camino para salvar a los sobrevivientes de la catástrofe” Iosef Sprintzak, Acto de fundación de Mefalsim (1949).

En las ciudades, los “latinos” se integraron rápidamente y se instalaron en forma pareja por todo el territorio urbano. En el centro del país vivieron (y viven) el 40% de los latinoamericanos (la ciudad más habitada por ellos es Tel Aviv), en el sur hay un 30% (siendo Beer Sheva la más poblada), el norte tiene un 19% (con epicentro en Haifa), el resto se encuentra diseminado por Jerusalem y sus cercanías representando un 11% de ellos.

“La inmigración latinoamericana cumplió, desde el punto de vista demográfico, el papel de cubrir cortes en la pirámide de edades producidos por el holocausto” Roberto Soldinger (1981).

La huella latinomaericana es profunda y definitiva en los inicios de la formación del Estado. Idealistas latinoamericanos crearon e integraron el sistema médico del Neguev, gracias a acciones del lider Jaim Doron, moviendo a cantidades de galenos latinos hacia esta zona, principalmente a las ciudades de Beer Sheva y Eilat. Tambi é n el proyecto nacional de la judeización de la Galilea, fue soportado y llevado a cabo en gran parte por latinos, siendo así importantes epicentros como Carmiel, Nazaret y Migdal Haemek semilleros de ellos. Los latinos siempre han actuado a nombre del sionismo, dejando de lado títulos personales y publicidades, siendo ello la causa del escaso reconocimiento masivo.

Los latinos formaron asimismo organizaciones de todo tipo en el país: OLEI (organización latinoamericana española en Israel) para protección de los nuevos inmigrantes, ayuda en su absorción, obtención de empleos y asesoramiento, entre otras cosas, fundada en 1950; AIELC (asociación Israelí de escritores en lengua castellana) en 1985; Asociación de la psiquiatría de lengua española(1986); Forum Ibero Americano de Optica y Optometría en Israel (1986); Forum América Latina de la Organización Sionista Mundial (1978); Cámara de Comercio Israel-Am é rica Latina (1964); Centro de estudio e investigación sobre Am é rica Latina de la universidad hebrea de Jerusalem; Estudio sobre el castellano (materia de los programas) de la Universidad de Tel Aviv.

La comunidad de inmigrantes Latinoamericana está formada por 100.000 habitantes aproximadamente, según informa el Ministerio de Absorción Israelí. La aliá masiva se produjo entre los años 1967 a 1985 con 47.962 latinos (el 60% argentinos) La mayor aliá se registró entre 1971 a 1973 con 4.400 personas por año. La cifra anual oscila entre 1500 a 2000 por año, aunque desde el 2000 hasta el 2003 hubo un incremento en la cifra de hasta 3000 olim (debido a la situación económico-política de crisis en Argentina y Uruguay).

El 25% de la inmigración cuenta con títulos universitarios (39% médicos, 22% ingenieros y arquitectos, 15 % contadores, administrativos y empleados de comercio).
La inserción laboral, transcurridos los primeros tres años, es del 90% -no todos en sus empleos y profesiones originales, pero sí con trabajo-.

“En mi primer viaje a Tel Aviv, quedé sorprendida al ver que algunos rostros de los pasajeros eran idénticos a los de los criollos de Entre Ríos, cuando en realidad eran judíos de Oriente llegados al país muchos años atrás ” Remebranzas de Raquel Blum inmigrante desde 1948, ex maestra de los colegios Sholem Aleijem y Bialik en Buenos Aires. Continuó su actividad docente en Israel y se desempeñó también como bibliotecaria. Su gran familia comprende 120 personas (dos hijos, siete nietos) todos ellos en Israel.

Shlomo Idov, popular y conocido cantante y compositor Israelí, nació en la Argentina y desde su infancia llegó a vivir a la Tierra Prometida. Está totalmente arraigado y escribe todas sus canciones en hebreo. Sus temas son muy populares y de amplia repercusión. La siguiente estrofa, parte de una de sus canciones más conocidas, bien resume el sentir del latino-israelí: “Yo pienso y escribo en hebreo sin dificultad y me gusta quererte exclusivamente en hebreo, es una lengua espl é ndida y no tendr é otra diferente aunque de noche, de noche todavía sueño en español”.

Según concluyen analistas e historiadores, el latinoamericano es un individuo que participa en la sociedad, voluntario por naturaleza y se integra rápidamente y con afán a cada ciudad, cada asentamiento y cada kibutz y a todos los movimientos del país. Hoy y siempre.

Este artículo resume informaciones basadas en entrevistas personales, datos entregados por el ministerio de absorción, Agencia judía, OLEI y del libro "Los Latinoamericanos en Israel", de Florinda Goldberg y Iosef Rozen.

_________________


“No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu propia sombra te abandona cuando estás en la oscuridad”
avatar
Shomer
Moderador
Moderador


Volver arriba Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Marcelo el Vie Mar 14, 2008 3:58 pm

LUTERANOS EN TZAHAL

En Enero del 1969 me enviaron a Bir Gafgafa (base militar en el Sinaí en este entonces), para ser el ayudante del instructor de un curso sobre una nueva arma antiaerea ligera, ideal para brindar protección a columnas de blindados e infantería mecanizada en marcha.

Ahí conocí a Kurt XXXXX, un joven subteniente ( seguen-mishne ) de blindados, asistente a este curso de una semana de duración. Del primer momento me llamo la atención.. no sólo por su apellido alemán, sino por su físico. Un físico típicamente alemán, como salido de una película sobre los Afrika Korps.

Durante el almuerzo entablé conversación con él. Efectivamente no era judío, era alemán, luterano además.

Me contó la historia.

En la última década del Siglo XIX, llegaron a Palestina un grupo de unas 30 familias alemanas luteranas.. guiados por un Pastor Iluminado, que predicaba vivir en Tierra Santa. Se asentaron cerca al pueblo de Binyamina, compraron tierras y se dedicaron a la agricultura.

Si bien desarrollaron buenas relaciones con ambas comunidades, poco a poco se acercaron más a los judíos. Por idioma ( el yiddish es entendible por los alemanes ) y también por afinidades culturales. La ruptura definitiva con la comunidad árabe se dio en 1938. Durante los disturbios, los árabes asesinaron a toda una familia de colonos.

Ahí se comienza una colaboración con la Hagana, sobre todo en el campo de información. Después de la proclamación del Estado de Israel, Ben Gurión se reunió con las minorías para invitarles a servir en Tzahal.

Los colonos no han sido invitados ( para este entonces ya eran como 250 ) y se enteraron del hecho por los periódicos. Al siguiente día, un comité de notables fue buscar a Ben Gurion, y reclamarle airadamente por tal omisión.
Ellos se sentían ciudadanos plenos del Estado, deseando asumir no solamente los derechos, sino también las obligaciones de tal ciudadanía.Ben Gurión se disculpó, aduciendo el pequeño número de colonos por la omisión de la convocatoria.

También les dijo, que en vista de la proximidad del Holocausto, y del hecho que en Tzhal habían muchos sobrevivientes, tal vez no era conveniente movilizarlos.

Al final se llegó a un compromiso.

Los alemanes se quedaron disculpados por 5 años de cumplir el servicio militar. En contra parte, los varones alemanes ( salvo impedimento físico ) serán asignados solamente a unidades de combate.
En 1954, cumplidos los 5 años, se integraron al servicio. En Noviembre de 1956, después de la Campaña de Sinaí.. en el pequeño cementerio luterano de Binyamina, se inaguro la sección militar. Dos miembros de la pequeña comunidad ofrecieron sus vidas en defensa del Estado.

Esta demás decir, que Kurt y toda la comunidad luterana es bilingüe, hablan perfectamente el alemán a la par con el hebreo. Alemania les ha ofrecido a repatriarlos. La oferta ha sido gentilmente rechazada por la comunidad entera.

Fuente. El Liberal.
avatar
Marcelo
Star Member
Star Member


Volver arriba Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Shomer el Miér Mayo 14, 2008 8:28 pm

Las raíces del sionismo
y Moisés Mendelssohn

Gustavo D. Perednik

En el marco de un viejo debate acerca de cuándo comenzó el sionismo, se menciona aquí un episodio poco recordado que tuvo como protagonista a Moisés Mendelssohn, el filósofo que durante el Siglo de las Luces encarnó la modernidad de los judíos.


Moises Mendelssohn

La voz sionismo tiene fecha de nacimiento: el primero de abril de 1890, el periodista Natán Birnbaum la acuña en un artículo en el órgano Selbstemanzipation de Viena (el primer periódico sionista de Occidente, vocero de la agrupación estudiantil Kadima).

Como ocurre con todos los nombres, empero, el término viene a designar una idea y un movimiento que ya existían por mucho tiempo. No es fácil determinar con precisión cuánto tiempo, y las muchas respuestas al respecto se sitúan entre dos posibles extremos.

De un vértice, el rabino Judah Leib Maimon sostuvo que el sionismo nacía hace cuatro mil años, ya que el relato del Génesis define al patriarca Abraham siempre encaminado hacia la entonces tierra de Canaán. Esta lectura omite que la esencia del sionismo es eminentemente el retorno. No podría haber existido, ni siquiera como idea vaga, sin una tierra a la que regresar. Por lo tanto, aun si quisiéramos rastrearlo hasta su fuente primigenia, el momento más temprano posible para el sionismo no se ubicaría en la época patriarcal, sino en el nacimiento del anhelo de retorno a la Tierra de Israel por parte del pueblo hebreo.

El otro extremo para fijar el comienzo sionista, sería ubicar su génesis en la creación de la Organización Sionista Mundial en Basilea, Suiza, en 1897. Esta postura soslaya que cuando Teodoro Herzl convocó el célebre congreso, las grandes realizaciones sionistas, aun las más modernas, ya habían comenzado. Quince años habían transcurrido desde la denominada Primera Aliá, la pionera de las inmigraciones judías modernas que aspiraban a la restauración nacional de los israelitas en su tierra ancestral.

Incluso congresos sionistas, también hubo antes de Basilea. Dos notables fueron de Thorn, que se llevó a cabo en Alemania en 1860 y tuvo como fruto la fundación de la Sociedad para la Colonización de Palestina presidida por Jaim Lorje, y el de Kattowitz de 1884, que reunió a varios grupos de los jóvenes «amantes de Sión» bajo la presidencia de León Pinsker. No es ergo el congreso en sí la novedad de Herzl. Nos extenderemos sobre su obra innovadora en un artículo dedicado a Teodoro Herzl en julio de 2004, cuando se cumple su centenario.

Precursores del sionismo moderno

Distingamos por ahora entre el sionismo como añoranza, y el sionismo como movimiento político. El deseo colectivo de retorno a la tierra de Israel está presente en el pueblo judío, ininterrumpidamente, desde hace dos milenios y medio. Vio luz durante el Exilio en Babilonia y su primer documento escrito (la fuente de la idea sionista) puede leerse en la Biblia, en el salmo 137: «Junto a los ríos de Babilonia nos sentamos y lloramos recordando a Sión... si te olvidare, oh Jerusalén...»

Obviamente, el movimiento moderno tiene características que lo distinguen en mucho de la aspiración milenaria que le sirve de raíz. Pero no conviene olvidar la antigüedad de esta aspiración, a fin de que el sionismo no sea desfigurado en un fantoche advenedizo sin fundamento alguno.

Para discurrir sobre las características de la modernidad sionista, cabe dilucidar cuándo podría hablarse específicamente de precursores del movimiento político. En esto, las diversas ponencias se concentran respectivamente en los siglos XVII, XVIII y XIX.

Entre los que fijan a los precursores en el siglo XVII, el filósofo Martin Buber eleva al famoso rabino de Praga, el Maharal, al estatus de pionero. Son numerosas las exégesis en las que el Maharal se extiende sobre la necesidad de poner punto final al exilio impuesto a los judíos.

Por su parte, el primer gran historiador del sionismo, Najum Sokolow, corona como precursor al rabino Menashe Ben Israel de Ámsterdam, quien llevó la idea del retorno de los judíos a la negociación política, usándola como argumento ante la gente de Cromwell para que se readmitiera a los judíos en Inglaterra puritana.

Abraham Kariv, proclama a Baruj Spinoza como primer sionista moderno, debido a su desacralización de la historia judía y su previsión de que los judíos reconstruirían su comunidad estatal «cuando las circunstancias estuvieran maduras para ello».


Baruj Spinoza

Una cuarta opinión de quienes ven el nacimiento del sionismo moderno en el siglo XVII es la de Ioav Gelber, quien en su historia del sionismo atribuye a un no-judío, el danés Holger Paulli, la paternidad del movimiento.

Quienes optan por el siglo XVIII para reconocer las raíces del sionismo moderno, citan al pastor francés Pierre Jurieux, que propuso restablecer la república judía, o al marqués Felipe de Langallerie, que con el mismo objetivo, en 1714 inició tratativas con el embajador turco en La Haya y firmó con él un acuerdo sobre los derechos judíos.

Una tercera voz que opta por el Siglo de las Luces, fue uno de los más renombrados historiadores del sionismo, Walter Laqueur, quien señaló al filósofo Moisés Mendelssohn (1729-1786) como iniciador.

Mendelssohn fue un ardiente defensor del otorgamiento de derechos civiles para los judíos. Su amistad con el dramaturgo Gotthold Ephraim Lessing, nacida frente al tablero de ajedrez, fue pivote en el proceso emancipatorial de los judíos alemanes.

Lessing publicó los Discursos Filosóficos (1755) de Mendelssohn, y moldeó en base de éste al protagonista de su obra Natán el Sabio (1779).

Desde que Mendelssohn publicara su Fedón (1767) acerca de la inmortalidad del alma (ensayo estructurado como el diálogo homónimo de Platón) se conoció al filósofo judío como «el Sócrates alemán». Sus escritos judaicos no fueron menos importantes que los filosóficos, comenzando por la traducción de la Biblia al alemán, obra que abrió ante los judíos las compuertas de la lengua y literatura germanas.

Su tratado Jerusalén (1783) fue piedra angular de un novedoso análisis del judaísmo en su carácter de legislación y ya no de credo. Mendelssohn no fue en rigor el padre del sionismo, sino de la modernidad judía, en la que su aportación fue menos literaria que pragmática. Mendelssohn innovó al mostrar, con su propio ejemplo, que un judío podía tener un acabado conocimiento de la cultura moderna y hablar en términos de igualdad con las luces brillantes de su Europa, sin perder su fidelidad al judaísmo tradicional.En cuanto al sionismo, cabe citar un evento poco conocido de la vida de Mendelssohn, que roza la teoría del retorno a la tierra ancestral, a la que el filósofo pareciera no suscribir.

Los tres escollos del sionismo

Jerusalén, el libro judaico de Mendelssohn, se subtitula Acerca de la autoridad religiosa y el judaísmo. La génesis del proceso intelectual que llevó a Mendelssohn a escribirlo había comenzado unos quince años antes de la publicación, cuando su amigo de toda la vida John Caspar Lavater lo invita públicamente a convertirse al cristianismo, y Mendelssohn reacciona airado ante el hecho de que los intelectuales europeos, aun los más liberales de entre ellos, pudieran con tanta soltura sugerirle a los judíos que abandonaran su identidad a fin de «solucionar sus problemas».

Moisés Mendelssohn (1729-1786) Por esa época, un terrateniente sajón de nombre Rochus Friedrich Conde de Zu Lynar (que había sido diplomático danés) le presentó a Mendelssohn un proyecto de establecer un estado judío en Palestina. Se trata de un intercambio epistolar poco conocido. Lynar escribe el 23 de enero de 1770 y Mendelssohn responde a los tres días rechazando la idea, por tres motivos. Algunos resumen el argumento de Mendelssohn para negar en el siglo XVIII la posibilidad de un Estado, en que éste habría podido nacer solamente después de una guerra europea. La guerra era el resultado de que las potencias europeas iban a oponerse al proyecto. Valga agregar que efectivamente estalló una guerra europea para que el mundo reconociera la irreversibilidad del Estado judío, pero lo que Mendelssohn no previó es que dicha guerra tendría como eje la destrucción de la tercera parte de la judería mundial.

Con todo, la síntesis es insuficiente, ya que en el rechazo de Mendelssohn hay dos argumentos más muy elocuentes. Uno, es que los judíos, debido a su prolongada servidumbre, no serían capaces del espíritu de libertad que requería la empresa. Otro, que el proyecto demandaría una vasta fortuna y los judíos eran mayormente pobres. Un siglo después, Teodoro Herzl coincidió en que los judíos no contaban con las riquezas necesarias como para llevar a cabo la empresa, y propuso la creación de la Compañía Judía, «encargada de la liquidación de las pertenencias de los judíos emigrantes y de la organización de la vida económica en el nuevo país».En suma, había un obstáculo económico, que imponía la mentada solución de una especie de banco del pueblo judío, y un escollo político, que se traduciría en una guerra no deseada. Ambos reparos de Mendelssohn probaron ser ciertos, y de algún modo el Estado de Israel fue moldeado por sus necesidades de defensa militar y ayuda exterior.

Lo que permanece en el terreno de la especulación es el tercer punto. Mendelssohn consideraba que la empresa sionista estaría indisolublemente ligada al espíritu de libertad que animara a los judíos. Quizá también Herzl alude a este aspecto cuando con optimismo, al final de su obra El Estado Judío (1895) anuncia que «el mundo se liberta con nuestra libertad, se enriquece con nuestra riqueza y se engrandece con nuestra grandeza». Se necesitaba de capacidad para hacer la guerra, y de recursos económicos, pero la columna central en la que se apoyaría el Estado hebreo era su innegociable vocación de libertad.Es posible rechazar la condición de sionista de Mendelssohn, ya que, aunque colaboró en llevar al judío hacia la modernidad, la inmadurez de las condiciones históricas en las que vivió, le impidió la realización concreta de ninguna de las ideas que planteara en relación al sionismo.Así, Iaakov Katz, de la Universidad Hebrea, no considera que haya sionismo hasta tanto la idea no fuera traducida en fuerza social. Por ello, la mayor parte de los estudiosos establece el siglo XIX como catapulta, y ningún momento previo.

Shlomo Avineri, en La idea sionista, propone como padres de la innovación a dos historiadores que estructuraron la historia judía como la orgánica evolución de un pueblo-nación: Najman Krojmal y Heinrich Graetz. El primero en los años 1840 y el segundo en los años 1850, delinearon una historia judía cuyo corolario es el sionismo.

Los tres grandes precursores que explicitaron por primera vez ese corolario, lo hicieron en los años de 1860. Judá Alkalai, Zeví Kalisher y Moisés Hess fue el que trío planteó la necesidad de que los judíos tomaran la iniciativa en su retorno organizado a Sión. Cada uno de ellos merece referencias individuales que excederían el marco de este artículo.

_________________


“No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu propia sombra te abandona cuando estás en la oscuridad”
avatar
Shomer
Moderador
Moderador


Volver arriba Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Admin el Dom Mayo 25, 2008 7:11 pm

Por qué soy sionista
Gil Troy - JPost BlogCentral

Hoy en día, demasiados amigos y enemigos definen a Israel y al Sionismo en función de la hostilidad del mundo árabe. Haciéndolo así, se pierden la vida y los milagros cotidianos en Israel, los millones que viven, aprenden, ríen y juegan en la única democracia funcional del Oriente Medio. Hacen caso omiso de los logros del sionismo, un movimiento con agallas, visionario, que rescató a un pueblo destrozado reunificando a su población dispersa. Ignoran el potencial transformador del sionismo, el que podría inspirar a las nuevas generaciones de israelíes y de judíos de la Diáspora a encontrar su redención personal trabajando por su vieja-nueva patria común.

Trágicamente, el sionismo hoy en día es asediado y denigrado. Los árabes demonizan al sionismo como una especie de "hombre del saco" moderno, y muchos califican a los sionistas en grupo, junto con los americanos y a la mayor parte de los habitantes de Occidente, como a los "grandes Satanes". En Israel, los modernos postsionistas denigran el estado que les alimenta con privilegios, mientras en la Diáspora, algunos antisionistas judíos, en voz alta, colaboran con fervor converso con los enemigos del estado judío. Los judíos deberían reafirmar su fe en el sionismo y el mundo debería apreciar sus muchos logros. Los sionistas no deben permitir que sus enemigos definan y difamen su movimiento.

Ningún nacionalismo es puro, ningún movimiento es perfecto, ningún estado ideal. Pero hoy el sionismo permanece legítimo, inspirador y pertinente, para mí y para la mayor parte de los judíos. El sionismo ofrece un asidero identitario en un mundo vertiginoso repleto de opciones y de posibilidades, una hoja de ruta para la renovación nacional. Hace un siglo, el sionismo reanimó el orgullo de la etiqueta "judío"; hoy, son los judíos quienes deben reanimar el orgullo de la etiqueta "sionista":

Soy sionista porque soy judío, y sin reconocer el componente nacional del judaísmo no puedo explicar su carácter único. El judaísmo es una religión mundial ligada a una patria, que forma parte de una pueblo y cuyos días sagrados giran alrededor del calendario agrícola israelí, un calendario que ritualiza conceptos teológicos y permite revivir acontecimientos históricos. Sólo en Israel puede un judío vivir plenamente como judío, viviendo en un espacio y en un tiempo judíos.

Soy sionista porque comparto el pasado, el presente y el futuro de mi pueblo, el pueblo judío. Nuestros sistema nervioso está particularmente entrelazado. Cuando uno de nosotros sufre, compartimos su dolor; cuando muchos de nosotros construimos ideales colectivos, nosotros - y el mundo - nos beneficiamos.

Soy sionista porque conozco mi historia, y habiendo sido desterrados de su patria hace más de 1.900 años, los judíos indefensos, errantes, soportaron repetidas y continuas persecuciones tanto de los cristianos como de los musulmanes, durante los siglos previos a que ese antisemitismo culminara en el Holocausto.

Soy sionista porque los judíos nunca olvidaron sus lazos con su patria, su amor por Jerusalén. Incluso cuando ellos establecieron estructuras autónomas en Babilonia, en Europa, en África del Norte, estos gobiernos en el exilio anhelaban regresar a su hogar.

Soy sionista porque esos lazos ideológicos fueron alimentados y nutridos por una valiente minoría de judíos que permanecieron en la tierra de Israel, sosteniendo con su ejemplo el continuado asentamiento judío en el exilio.

Soy sionista porque en tiempos modernos la promesa de la emancipación y la ilustración fue un arma de doble filo, a menudo ofreciendo únicamente la aceptación de los judíos en Europa después de su asimilación, pero sin respetarlos realmente aún tras ella.

Soy sionista porque en el establecimiento del estado soberano de Israel en 1948, los judíos reconstituyeron en términos modernos su relación con una tierra a la que ellos habían estado ligados durante milenios, desde los tiempos bíblicos, como Japón o la India establecieron estados modernos en antiguas civilizaciones.

Soy sionista porque con la construcción de ese estado los judíos regresaron a la historia y abrazaron la normalidad, una condición que les dio fortaleza, con todas sus ventajas, responsabilidades y dilemas.

Soy sionista porque celebro la existencia de Israel. Como cualquier patriota reflexivo, aunque critico las políticas particulares que me disgustan de los diversos gobiernos, no deslegitimo al estado en sí mismo. Soy sionista porque vivo en el mundo real de los estados naciones y compruebo que el sionismo no es más o menos "racista" que ningún otro nacionalismo, ya sea americano, armenio, canadiense, o checo. Todos ellos expresan la eterna necesidad humana de cierta cohesión interna, de cierto tribalismo, de una solidaridad especial entre una agrupación histórica de individuos.

Soy sionista porque hemos aprendido del multiculturalismo norteamericano el estar orgullosos de nuestra herencia y de nuestros orígenes, judíos, italianos, griegos, que pueden proporcionarnos unos cimientos esenciales, para que desde nuestros "mí o nosotros", y por medio de un 'más', lleguemos al mundo entero.

Soy sionista porque en Israel hemos aprendido que un país sin una visión se parece a una persona sin alma; la gran tienda de campaña del sionismo nos puede inculcar valores contra la corrupción y de reafirmación de nuestra unidad nacional, restaurando un sentido de misión y de vida.

Soy sionista porque en nuestro mundo de identidades multidimensionales postmodernas, no tenemos que ser sólo "nosotros", sino "y también": un sionista y un patriota americano; un judío secular pero también un sionista. Cuando algunas personas que viven en Israel rechazan el sionismo, queriendo decir con ello que rechazan el nacionalismo judío, los judíos de la diáspora pueden por contra abrazarlo. Aquellos que preguntan: ¿"cómo puede usted ser un sionista si no realizado su aliya"?, yo les contesto: ¿"Cómo puede alguien realizar su aliya sin ser en primer lugar sionista?".

Soy sionista porque soy demócrata. El matrimonio de democracia y nacionalismo ha producido grandes democracias liberales, incluso Israel, a pesar de ser una democracia que experimenta condiciones muy difíciles de existencia.

Soy sionista porque soy un idealista. Así como hace un siglo la noción de un estado judío viable, independiente y soberano era un sueño imposible, aunque valía la pena luchar por él, también hoy vale la pena luchar por la noción de un prospero, soberano e independiente estado judío que viva en paz con sus vecinos, aunque parezca también un sueño imposible.

Soy sionista porque soy un romántico. La historia de los judíos que reconstruyen su patria, recuperándola del desierto, renovándose, ha sido una de las mayores epopeyas del s. XX. Así la descripción de unos judíos que colaboran día a día en el mantenimiento de su patria, que tratan de conciliarse con el mundo árabe, renovándose a si mismos, y tratando de servir de guía, de estado nación modelo, podría ser una de las maravillas de este siglo. Sí, a veces parece rebuscado, pero piensen en la sentencia que Theodor Herzl, el padre del sionismo moderno, acuñó en un alarde convertido en cliché: "Si ustedes lo desean, no es ningún sueño".

from Safed-Tzfat by Jose Antonio

_________________

Click aquí y haz del ForoTzahal tu página de inicio
avatar
Admin
Administrador
Administrador


http://miblog-shomer.blogspot.com

Volver arriba Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Shomer el Vie Feb 06, 2009 8:31 am

Yo soy sionista
Yair Lapid - Ynet



Yo soy sionista.

Creo que el pueblo judío se estableció en la Tierra de Israel, aunque un poco tarde. Si hubiera escuchado los timbres de alarma, no habría existido el Holocausto, y mi abuelo asesinado – que fue nombrado después de - habría sido capaz de bailar un último vals con mi abuela a orillas del río Yarkon.

Yo soy sionista.

El hebreo es la lengua que utilizo para dar gracias al Creador, y también para blasfemar en los atascos. La Biblia no sólo contiene mi historia, sino también mi geografía. El Rey Saúl fue a buscar mulas en lo que hoy es la autopista 443, el profeta Jonás abordó su embarcación no muy lejos de lo que hoy es un restaurante de Jaffa, y el balcón desde donde David observaba a Bathsheba debe haber sido comprado hace poco por algún oligarca.

Yo soy sionista.

La primera vez que vi a mi hijo con un uniforme del IDF me puso a llorar, no me he perdido durante los últimos 20 años ninguna ceremonia de encendido de la antorcha del Día de la Independencia, y mi televisión, hecha en Corea, me enseñó a animar a nuestra selección de fútbol.

Yo soy sionista.

Creo en nuestro derecho a esta tierra. Las personas que fueron perseguidas sin motivo alguno a través de la historia tienen derecho a un estado propio y a sus propios F-16. Cada muestra de antisemitismo desde Londres a Bombay me duele muy adentro. Ahora mismo estoy pensando que esos judíos que eligen vivir en el extranjero no entienden algo muy básico acerca de este mundo. El estado de Israel no se estableció a fin de que los antisemitas desaparecieran, sino más bien para que podamos decirles que se vayan a la mierda.

Yo soy sionista.

Me dispararon en el Líbano, unos cohetes Katyusha cayeron a escasos centímetros de mí en Kiryat Simona; misiles iraquíes aterrizaron cerca de mi casa durante la primera Guerra del Golfo; estaba en Sderot cuando se activó el sistema de alerta antimisiles; terroristas se inmolaron no muy lejos de la casa de mis padres; mis hijos, aferrándose a su abuela que llegó hasta aquí desde Polonia para escapar de la muerte, tuvieron que cobijarse en un refugio antes de que ni siquiera supieran pronunciar su nombre. Sin embargo, y a pesar de todo, siempre me sentí afortunado de poder vivir aquí, y no me siento realmente bien en ningún otro lugar.

Yo soy sionista.

Creo que cualquiera que viva en Isael debe servir en el ejército, pagar los impuestos, votar en las elecciones, y estar familiarizado al menos con la letra de Shalom Hanoch. Creo que el Estado de Israel no es sólo un lugar, también es una idea, y creo verdaderamente en los tres mandamientos extras grabados en una de las paredes del museo del Holocausto de Washington: "No serás una víctima, no las crearás, y sobre todo, nunca serás un mero espectador".

Yo soy sionista.

Me he recostado sobre mi espalda para admirar la Capilla Sixtina, compré una postal de la catedral de Notre-Dame en París, y me impresionó profundamente el Buda de esmeralda del palacio del rey en Bangkok. Sin embargo, sigo creyendo que Tel Aviv siempre resulta más entretenido, que el Mar Rojo es verde, y que los túneles del Muro Occidental (Muro de las Lamentaciones) proporcionan una mucha más poderosa experiencia espiritual. Es cierto que no soy objetivo, pero tampoco soy objetivo con respecto a mi esposa y mis hijos.

Yo soy sionista.


Soy un hombre del mañana, pero también vivo de mi pasado. Mi dinastía incluye A Moisés, Jesús, Maimonides, Sigmund Freud, Karl Marx, Albert Einstein, Woody Allen, Bobby Fischer, Bob Dylan, Franz Kafka, Herzl y Ben-Gurion. Formo parte de una pequeña minoría perseguida que ha influido en el mundo mucho más que ninguna otra nación. Mientras que otros invierten sus energías en la guerra, hemos tenido el sentido de invertir en nuestras mentes.

Yo soy sionista.

A veces, miro a mi alrededor y me lleno de satisfacción porque vivo mejor que millones de indios, que más de 1 millón de chinos, que todo el continente africano, que más de 250 millones de indonesios, y porque mi vida también es mejor en general que la de los tailandeses, los filipinos, los rusos, los ucranianos y que todo el mundo musulmán, con la excepción del Sultán de Brunei. Y eso que vivo en un país en estado de sitio, que no tiene recursos naturales, pero en el que, no obstante, el semáforo siempre funciona y tenemos conexión de alta velocidad a Internet.

Yo soy sionista.


Mi sionismo es natural, al igual que es natural para mí ser padre, esposo e hijo. Esas personas que dicen que ellos, y sólo ellos, representan al "verdadero sionismo", en mi opinión, resultan ridículas. Mi sionismo no se mide por el tamaño de mi kippa, por el barrio donde vivo, o por el partido al que voy a votar. Nació hace ya mucho tiempo, antes de que naciera, en una calle cubierto de nieve del gueto de Budapest, donde mi padre trató, en vano, de entender por qué todo el mundo trataba de matarlo.

Yo soy sionista.

Cada vez que muere una víctima inocente, inclino mi cabeza, porque yo también fui una víctima inocente. No tengo ningún deseo o intención de adoptar las normas morales de mis enemigos. No quiero ser como ellos. Yo no vivo de mi espada, simplemente la mantenga bajo mi almohada.

Yo soy sionista.

No soy el único en aferrarme a los derechos de nuestros antepasados, pero también es el deber de los hijos. La gente que creó este estado vivía y trabajaba bajo unas condiciones mucho peores que con las que me he tenido que enfrentar, no obstante, no es cuestión de contentarse con una mera supervivencia. Ellos también trataron de ayudar a establecer un mundo mejor, más prudente, más humano y más moral. Ellos estaban dispuestos a morir por esta causa, yo trato de vivir por ella.

from Safed-Tzfat by Jose Antonio

_________________


“No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu propia sombra te abandona cuando estás en la oscuridad”
avatar
Shomer
Moderador
Moderador


Volver arriba Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Shomer el Miér Feb 11, 2009 8:15 am

La visión de Herzl del racismo
Shlomo Avineri - Haaretz

En 1902, Theodore Herzl publicó su novela utópica "Altneuland" ("La Vieja Nueva Tierra"), en la que se describe al estado judío que se establecería en Palestina en 1923. Al hacerlo, Herzl no solamente proporcionó una descripción idealizada de la meta del movimiento sionista, sino que también aporto un espejo al Estado de Israel - el producto del sionismo - para contemplarse a sí mismo a la luz de la visión de Herzl. No son muchos los movimientos nacionales que tienen una herramienta eficaz para ese autocontrol.



Uno de los aspectos más fascinantes del libro es la descripción de la campaña electoral que debía celebrarse en 1923. La campaña se centró en los derechos de los habitantes no judíos del país. Contrariamente a lo que se dice a veces del sionismo - que ignoró la existencia de los árabes en el país - el libro pone de manifiesto no sólo la conciencia de la existencia de una población árabe, sino que el Estado judío se basaba en el concepto de que todos sus habitantes, independientemente de la religión, raza o género, gozaban de igualdad de derechos y del derecho al voto. Estos derechos se extendían no sólo a los árabes, sino también a las mujeres, aunque en el momento en que fue escrito el libro ninguna democracia occidental había dado a las mujeres el derecho a votar.

En el libro, no solamente los árabes tienen derecho a votar, sino que algunos de ellos sirven en puestos clave de la nación. Entre ellos se encuentra uno de los héroes de la novela, un ingeniero árabe de Haifa llamado Rashid Bey. Para utilizar un término de nuestra época, Herzl prevé un estado que sea a la vez judío y democrático, un estado-nación judío y un estado de todos sus ciudadanos.

Un nuevo partido apareció en la campaña de 1923, estaba dirigido por un hombre que había llegado recientemente al país y que quiso anular la antigua ciudadanía y derogar el derecho de voto de todos los no judíos. Herzl llamó al fundador de ese partido judío racista Geyer (que en alemán significa ave carroñera), modelando su carácter y su ideología a partir de la del líder antisemita vienes Karl Lueger.

El argumento de Geyer era simple: se trata de un estado judío, sólo los judíos deben tener el derecho a la ciudadanía. El resto puede permanecer como residentes tolerados, pero sin merecer una igualdad de derechos políticos.

La representación de la campaña electoral en "Altneuland" es convincente: el partido racista de Geyer crea bastante revuelo. En uno de los momentos más dramáticos del libro tiene lugar un enfrentamiento entre partidarios de Geyer y algunos de los nuevos dirigentes de la sociedad liberal. Mientras Geyer reclama la exclusividad de los derechos de ciudadanía para los judíos, los liberales justifican la igualdad de derechos de los habitantes árabes sobre la base de los principios universales y de las fuentes judías ( "una misma ordenanza tendréis, así el extranjero como el natural de la tierra"- Números 9:14).

Después de una ardua competición, los liberales vencen y Geyer abandona el país avergonzado. Hay algo muy especial en esta descripción. En las utopías clásicas, esas que fueron la guía de Herzl, desde la utopía de Thomas More hasta las del s. XIX, siempre es una sociedad ideal la que se representa, sin defectos. En cambio, en "Altneuland", Herzl combina una sociedad ideal con el realismo político. Como alguien que había visto por sí mismo las luchas anti-europeas y el racismo anti-judío, él también se imaginó que podrían existir judíos racistas e insertados en su utopía la turbadora y errante imagen de un judío racista. Pero en contraste con Europa, donde el racismo salió victorioso, en Sión y en Jerusalém fue derrotado y el liberalismo y los principios de igualdad triunfaron.

¿Una novela utópica? ¿Una realidad contemporánea? La moraleja de la historia, por supuesto, es de una claridad meridiana. Cabe recordar que el lema de Altneuland es: "Si tú lo deseas, no será ningún sueño". Está en nuestras manos.

from Safed-Tzfat by Jose Antonio

_________________


“No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu propia sombra te abandona cuando estás en la oscuridad”
avatar
Shomer
Moderador
Moderador


Volver arriba Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Mariano el Lun Abr 06, 2009 6:28 pm

¿Quién o qué es esta tipa, Liliana Cordova Kaczerginski, Coordinadora en Europa de la Red Internacional de Judíos Antisionistas (IJAM, en inglés), y que se permite hacer declaraciones de esta clase?

www.webislam.com/pdf/pdf.asp?idt=11975
avatar
Mariano
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Salcedo el Lun Abr 06, 2009 8:18 pm

¿Quién o qué es esta tipa, Liliana Cordova Kaczerginski
Sólo leer "El Holocausto es la peor manipulación de la historia trágica de nuestros padres y abuelos" o "La integración regional del Medio Oriente tomando en cuenta la diversidad étnica, religiosa, lingüistica...." esa fulana necesita el ingreso en el manicomio inmediatamente, en primer lugar por indocumentada, y en segundo lugar por gilipo..... al igual, que el que hace la entrevista. Es lo que hay.
avatar
Salcedo
Master Member
Master Member


Volver arriba Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Mariano el Lun Abr 06, 2009 8:27 pm

Debe ser muy cómodo para ella vivir en Europa. Me gustaría verla en el Yemen, Irán ó Túnez....
avatar
Mariano
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Mariano el Miér Abr 15, 2009 10:16 am

Marcelo habla en la página tres de este tópico, sobre las familias alemanas luteranas en Israel. Desconocía el tema completamente y me impresionó mucho. Favorablemente, claro está.
Aunque no tiene nada que ver con lo anterior, recuerdo ahora los movimientos de iglesias cristianas sionistas fundados allá por los años ochenta. Cristianos de caracter protestante que apoyan al Estado de Israel mientras esperan la venida de su mesías...y parece ser, bien vistos por el Likud.
avatar
Mariano
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Shomer el Lun Mayo 18, 2015 1:34 am


_________________


“No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu propia sombra te abandona cuando estás en la oscuridad”
avatar
Shomer
Moderador
Moderador


Volver arriba Ir abajo

Re: El Sionismo

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.