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La Shayetet 13. Comandos Navales

Mar Mayo 22, 2007 3:08 pm por Moshe

ALGUIEN TENDRIA INFORMACION SOBRE LA FAMOSA OPERACION DE LOS CDOS NAVALES QUE EFECTUARON EN EL LIBANO EL 8 DE SEPTIEMBRE DE
1997, DONDE FUERON EMBOSCADOS Y MURIERON 11 CDOS MENOS UNO, ENTRE LOS FALLECIDOS FIGURABA EL CDTE.TTE CRNEL. ASAF KOURAKIN, ALGUIEN ME PODRIA EXPLICAR QUE FUERON A HACER AHY Y COMO LOS EMBOSCARON?

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El Sionismo

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El Sionismo

Mensaje por Shomer el Dom Jun 10, 2007 11:11 am

El Sionismo


Theodor Herzl

El sionismo (del hebreo Sion, uno de los nombres bíblicos de Jerusalén) es el movimiento de liberación nacional del pueblo judío. Dicho movimiento fue el promotor y responsable en gran medida de la fundación del moderno Estado de Israel.

Historia

El sionismo fue para los judios durante siglos una gran nostalgia de origen religioso –«el año próximo, en Jerusalén»– hasta que, a mediados del siglo XIX, comenzó a secularizarse al entrar en contacto con las grandes corrientes ideológicas europeas de la época (liberalismo, socialismo, nacionalismo...). Su nacimiento está ligado a la eclosión de los nacionalismos en el siglo XIX europeo, que tuvieron como bandera común la idea «un pueblo, un Estado» y que está en el origen del concepto de Estado-nación. Al calor de esa idea se formaron distintos Estados europeos, surgidos del desmembramiento de los imperios o bien a través de la unificación de Estados con similar cultura y lengua (como Italia y Alemania). Paralelamente a ese desarrollo nacionalista, y atravesándolo en muchas ocasiones, se desarrolló el moderno antisemitismo, que en esencia considera a los judíos como pueblo sin patria, ajenos al cuerpo de la nación y enemigos potenciales de ésta.


Theodor Herzl se dirige al segundo Congreso Sionista en 1898

El sionismo sostenía que los judíos eran primordialmente un grupo nacional (como los polacos o los alemanes) y no un grupo religioso (como los musulmanes o los católicos) y que, como tal, tenía derecho a crear su propio Estado en su territorio histórico. La formulación clásica de la idea es la que hizo Theodor Herzl en su opúsculo Der Judenstaat (El Estado judío, publicado en Berlín y Viena en 1896), que tiene como precedentes doctrinales la obra de Moses Hess Roma y Jerusalén (1860) y la del médico judío ruso Leo Pinsker Autoemancipación (1882), de carácter panfletario, que contiene ya la consigna «Ayudaos, que Dios os ayudará». El sionismo se puso como objetivo primario la creación de un Estado judío moderno, considerando que con ello devolvía al pueblo judío su estatus de nación y pondría fin a dos milenios de vida en el exilio. Ante las grandes dificultades a las que se enfrentaron los judíos para establecerse en la antigua Tierra de Israel, se barajaron algunas alternativas, como la Argentina — en la que se crearon numerosas colonias de inmigrantes judíos europeos—, y aun en una porción del Africa Oriental Británica (el conocido como «proyecto Uganda», en la actual Kenia), ofrecida por el gobierno de Londres; aunque éstas fueron rechazadas de plano por la dirigencia sionista, y se prefirió el establecimiento del futuro Estado en Palestina, una región en manos del Imperio Turco y que no se correspondía a ninguna división administrativa, por lo que sus límites no estaban establecidos. En paralelo a estas ideas, se fueron produciendo sucesivas oleadas migratorias (llamadas aliá) de muchos jóvenes obreros y estudiantes, que escapaban en su mayoría del antisemita ambiente ruso y dispuestos a levantar la antigua patria judía en base a dos ejes: el trabajo agrícola y la resurrección de la lengua hebrea.

El proyecto de una nueva Israel en Palestina fructificó por varios factores:

* A pesar del paso de los siglos, los judíos nunca dejaron de añorar la vuelta a Jerusalén, anhelo reflejado en el deseo expresado en muchas festividades judías, Leshaná Haba'á Birushalayim («el año próximo, en Jerusalén»), o en la milenaria costumbre de romper una copa en cada casamiento judío, rememorando la destrucción del Templo de Jerusalén y la consecuente dispersión. Era el componente emocional que podía ayudar a levantar empresa tan difícil. Se necesitaba mano de obra y gran cantidad de dinero, los proyectos de Uganda o Argentina no resultaban tan atractivos. Los terrenos comprados a los terratenientes turcos eran pedregales, lodazales, pantanos y se necesitaba una gran transformación.
* Pequeñas comunidades de judíos llevaban siglos habitando la zona. Como por ejemplo, en Safed la comunidad cabalística de donde surgió Isaac Luria, formada principalmente por sefardíes expulsados en 1492 que fueron acogidos por el Imperio Otomano, pero ya antes Saladino reclamó la entrada de judíos cuando decidió reconstruir Jerusalén, se habla de una familia que jamás abandonó la ciudad.
* El Caso Dreyfus, que dio por tierra con las esperanzas de igualdad de derechos y oportunidades que el Iluminismo había despertado en la comunidad judía europea.


Alfred Dreyfus

* La simpatía de los terratenientes turcos, que encontraron en el dinero y empuje judío una forma de levantar una zona que consideraban yerma; opinión que duró hasta principios de los años 30 en los que el Mufti de Jerusalén empezó a expresar su talante filonazi (estuvo viviendo en Alemania, fue amigo personal de varios de los jerarcas nazis, lideró a los musulmanes bosnios filonazis que arrasaron la zona, y huyó antes de ser detenido para ser juzgado).
* La situación de los judíos en la Europa Oriental. En la Rusia zarista pasaban de un Zar fanáticamente antisemita, a un Zar más permisivo, lo que acarreaba una legislación fuertemente restrictiva. Se llegó al secuestro de los niños judíos antes de que cumplieran los trece años para su entrada en un programa de rusificación, niños de hasta ocho años que no volvían a ver a sus padres hasta cumplir los 40, cuando acababa su servicio militar obligatorio. O los ataques continuos a las aldeas rusas, las prohibiciones de entrada en ciertas ciudades principales, la falta de libertad de movimiento... Eso hizo que el sionismo calara hondo en la sociedad judía de la época.
* El progresivo avance de los fascismos, que fue acompañado con un recorte de ciertas libertades recién logradas y la reaparición de viejas restricciones.

Banderas Sionistas


Rishon Le'Zion Flag (1885)


Bandera del Congreso Sionista (1897)


Bandera del Congreso Sionista (1918)


Congreso Cutural Judio (1924)

Objetivos

Los objetivos del sionismo fueron puestos en práctica por la Organización Sionista Mundial (órgano político del Movimiento Sionista), fundada en 1897 en Basilea por Theodor Herzl, considerado el padre del sionismo en general, y de la rama política en particular (otras ramas son: el sionismo socialista, el sionismo revisionista, el sionismo religioso, etc.)

Hasta el Holocausto, la idea sionista compitió con otra corriente igualmente extendida, sobre todo en Estados Unidos y Europa occidental, que no consideraba a los judíos como pueblo sino como minoría religiosa que debía integrarse y luchar por su plena igualdad en las sociedades en las que vivían. Una forma extrema de esta última idea preconizaba incluso la renuncia a la religión judía.

El sionismo conjuga dos elementos: independencia y soberanía por un lado, y la centralidad de Israel en la identidad judía por el otro. Los objetivos del movimiento sionista están delineados en el Programa de Jerusalén, cuya última versión dice:

Los objetivos del sionismo son:

* La unidad del pueblo judío y la centralidad de Israel en la vida judía.
* La reunificación del pueblo judío en su patria histórica, Eretz Israel, a través de la aliyá desde todos los países del mundo.
* El fortalecimiento del Estado de Israel basado en la visión profética de justicia y paz.
* La preservación de la identidad del pueblo judío a través de la promoción de la educación judía, hebrea y sionista, y los valores espirituales y culturales judíos.
* La protección de los derechos de los judíos en todos los lugares.

Tipos de Sionismo

EL sionismo tiene varias ideologías, y cada una de ellas hoy conforma partidos en el Estado de Israel:

Sionismo político: su máximo exponente fue Theodor Herzl, y proponía el establecimiento de un Estado Judío soberano e independiente.

Sionismo realizador: propuesto por Menachem Ussishkin, proponía el establecimiento de asentamientos agrícolas y su desarrollo.

Sionismo sintético: buscaba la fusión de todas las ideologías en objetivos comunes, fue propuesto principalmente por Chaim Weitzmann.

Sionismo socialista: También conocido como Sionismo Laborista es el nombre que recibe el ala izquierda tradicional del sionismo y se orientó históricamente hacia el movimiento obrero judío. A diferencia de la rama política del sionismo, fundada por Theodor Herzl y continuada por Chaim Weizmann, el sionismo socialista no creyó que pudiera crearse un Estado judío apelando simplemente a la comunidad internacional o recurriendo al apoyo de naciones poderosas como Gran Bretaña, Alemania o el Imperio Otomano. Por el contrario, los sionistas socialistas creyeron que solo se podría crear un Estado judío como parte de la lucha de clases, con los esfuerzos de la clase obrera judía asentada en Palestina y que construía un Estado a través de la creación de kibutz en el campo y de un proletariado judío en las ciudades.

Los pensadores principales de esta corriente fueron Moisés Hess (en su obra Roma y Jerusalén), Dov Ber Borojov (Bases del Sionismo Proletario), Nahum Sirkin, David Aron Godon y Berl Katzenelson. Fue la corriente dominante del movimiento sionista desde su surgimiento hasta la década de 1970.

Sionismo espiritual: propuesto por Ahad Haam, proponía que se creara un centro espiritual en Palestina, era opuesto al de Herzl ya que separaba completamente la política de sus objetivos.

Sionismo religioso: impulsado principalmente por el Rabino Kalisher, une los ideales de crear un estado judío con la religión. Su ideología se resume en una frase: "El Pueblo de Israel, en la Tierra de Israel, según la Torá de Israel". Es decir regir un estado con bases religiosas como el Status Quo, y asentar toda la Tierra de Israel, como lo marcaba el reinado de Salomón. Hoy en día representan al Partido Nacional Religioso (Mafda"l).

Sionismo revisionista: cree en el asentamiento de la tierra y se opone al sionismo socialista. Los revisionistas buscan mantener el tradicionalismo judío firme, como orgullo de la nación, y asentar incluso hasta lo que hoy en día conocemos como Jordania. En resumen, buscaban volver al estado judío de la antigüedad, como si el exilio no hubiera sucedido. Su fundador fue Zeev Jabotinsky, hoy en día representan al Partido Likud, que es el partido más fuerte de la derecha israelí.

Sionismo Cristiano: El sionismo religioso judío encontró desde sus inicios aliados privilegiados en Europa y hoy en Estados Unidos dentro de otra corriente religiosa y mesiánica, el llamado sionismo cristiano".

Este movimiento se inicia en el siglo XIX, años antes de que existiera el sionismo judío, y propugna la creación de un Estado judío en Palestina. Los seguidores de esta corriente se muestran compadecidos ante los sufrimientos del pueblo judío y se rebelan ante el antijudaísmo cristiano. También ven en ese futuro Estado la reinstauración del antiguo Israel que anuncian las profecías bíblicas. El político británico Lord Balfour (cuya declaración de 1917 preveía el establecimiento de un hogar nacional judío en Palestina) pertenecía a esa corriente protestante.

Esta corriente tiene un importante punto en común con el sionismo religioso judío, al menos en su parte mesiánica, y es que para ambas corrientes, la judaízación de Tierra Santa es una condición para el regreso del Mesías a la Tierra. Sin embargo, existe una importante diferencia: para los cristianos el Mesías no será quien asegure el triunfo de la religión judía, sino Jesucristo y hará que triunfe el cristianismo, incluso entre los judíos, que se convertirán.

A pesar de esa importante divergencia en cuanto a los objetivos a largo plazo, la corriente "sionista cristiana" y la corriente "sionista religiosa" judía comparten un obejetivo: la colonización israelí de los territorios palestinos. Unos y otros criticaron con dureza la retirada israelí de la franja de Gaza.

La alianza con la corriente "sionista cristiana" fue importante para los partidarios de la colonización: fue un movimiento influyente en el seno de la "derecha cristiana" americana, y su capacidad de influir en el Partido Republicano (Estados Unidos) es real. La corriente cristiana evangélica conservadora estadounidense reune a unos 40 millones de fieles.

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Re: El Sionismo

Mensaje por Shomer el Dom Jun 10, 2007 11:11 am

Antisionismo

El sionismo no recibió en sus comienzos el apoyo mayoritario de los judíos. En particular, no contó con las simpatías de la mayoría de los judíos de Europa occidental, que creyeron poder considerarse a sí mismos como ciudadanos con plenos derechos en sus respectivos países, luego de los aires de emancipación y tolerancia que trajo consigo la Ilustración. La forma más exacerbada de oposición a las ideas sionistas se conoció como integracionismo (también llamado «asimilacionismo»), y afirmaba que el sionismo era análogo al antisemitismo, en la medida en que ambos niegan la condición de nacionales de un determinado país a los judíos. Una manifestación extrema de integracionismo es la conversión a la fe cristiana. Un ejemplo anecdótico de antisionismo fue el de Edwin Samuel Montagu, ministro judío del Gobierno británico que puso muchas trabas a la redacción de la Declaración Balfour tachándola de antisemita. El caso Dreyfus fue determinante para que el judaísmo europeo recapacitara, y se adhiriese mayoritariamente al sionismo, al considerarlo como única solución plausible y efectiva contra el antisemitismo europeo. El impacto emocional del Holocausto convenció definitivamente a los numerosos judíos asimilados, refractarios con el sionismo, que quedaban en Occidente.

En Europa oriental, lugar donde el sionismo se hizo fuerte debido en muy gran medida a las incesantes persecuciones a que eran sometidos los judíos por el zarismo, la idea de un Estado judío, o incluso de pueblo judío, fue rechazada por numerosos judíos miembros de organizaciones revolucionarias, marxistas o anarquistas, quienes consideraban que la condición de judío derivaba de la religión y que una vez erradicada ésta la distinción entre judíos y no judíos desaparecería. Estas ideas no bastaron, sin embargo, para que hubiera también un importante movimiento sionista marxista.

La población árabe de Palestina, apoyada por el nacionalismo árabe, se opuso al sionismo, negándose a aceptar la partición de Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe, según la decisión de las Naciones Unidas del 29 de noviembre de 1947. Por esta razón, los Estados árabes de la zona apostaron por la destrucción del novel Estado judío, desencadenando una guerra que se saldó con el exilio de cientos de miles de palestinos árabes, la ampliación de Israel más allá de los límites previstos en el plan de partición de la ONU y la ocupación por parte de Egipto y Transjordania de la parte asignada al Estado árabe. Este conflicto se conoce como Guerra de Independencia de Israel en la historiografía israelí y como Nakba (desastre) en la árabe. El conflicto se hizo sentir más allá de las fronteras palestinas, ya que las comunidades judías que habitaban en países árabes (muchas desde antes de ser arabizados e islamizados), emigraron en las décadas siguientes, víctimas potenciales del «antisionismo». El fenómeno tuvo características diferentes según los países, aunque en general liquidó prácticamente las comunidades hebreas en países árabes. Algunas fuentes hacen hincapié en la judeofobia y en las migraciones inmediatamente posteriores a la guerra de 1948, mientras que otras señalan un proceso de emigración mucho más largo y debido a una multiplicidad de factores, entre los cuales siguen estando los ecos del conflicto árabe-israelí, a los que se añaden económicos, culturales y otros. He aquí un cuadro que lo resume:

Judíos de los países árabes en Israel (1948-2002)

País - Población judía 1948 - Emigrados a Israel - Población judía 2002

Argelia - 140.000 - 24.000 - 20
Egipto - 66.000 - 37.000 - 50
Irak - 140.000 - 130.000 - 100?
Líbano - 5.000 - 4.000 - 70
Libia - 38.000 - 35.800 - 0
Marruecos - 285.000 - 266.300 - 3.500
Siria - 35.000 - 8.500 - 120
Túnez - 130.000 - 52.000 - 1.500
Yemen y Adén - 60.000 - 50.600 - 500?
------------------------------------------------
Total - 899.000 - 608.200 - 5.860?

Gran Bretaña, a pesar de haber dado el primer paso hacia la creación de un Estado judío con la Declaración Balfour, dificultó por todos los medios la inmigración de judíos a Palestina incluso durante la Segunda Guerra Mundial y vaciló en el momento de facilitar su aplicación. Incluso llegó a plantearse su derogación para no perjudicar sus intereses geoestratégicos en Oriente Medio ni dañar sus alianzas con los países árabes. Los graves conflictos que los planes sionistas generaban entre la población árabe de Palestina también aconsejaban a los británicos mantener el statu quo previo a la guerra (que se concretaba en el llamado Libro Blanco de 1939) y esperar a que la ONU redefiniese el Mandato de la extinta Sociedad de Naciones.

¿A qué se debió el cambio? La Declaración Balfour fue hecha en 1917, tres años antes de la Conferencia de San Remo, lugar donde Gran Bretaña y Francia se repartieron las antiguas posesiones del Imperio Turco. Francia controlaba Líbano y Siria, y Gran Bretaña el resto de los territorios, Irak, Arabia Saudí, Transjordania, y Palestina. Otro problema añadido eran las promesas hechas por los britanicos a los árabes para conseguir su apoyo en la Primera Guerra Mundial, promesas que obviamente no pensaban cumplir. Gran Bretaña había conseguido el control de una de las zonas petrolíferas más importantes, y no pensaba perderla.

En 1975, en plena Guerra Fría, la Asamblea General de la ONU adoptó, por impulso de los países árabes, y con el apoyo del bloque soviético y del no alineado, la resolución 3379, de carácter declarativo y no vinculante, que asociaba al sionismo con el racismo (72 votos a favor, 35 en contra y 32 abstenciones). El entonces embajador israelí y futuro Presidente de Israel, Jaim Hertzog, rompió el documento en pedazos delante de la Asamblea. En 1991 Israel puso la anulación de la resolución 3379 como condición para su participación en la Conferencia de Madrid, lo que llevó a que fuera derogada al aprobarse la resolución 4686 (111 a favor, 25 en contra y 11 abstenciones).

Egipto fue el primer Estado árabe que reconoció a Israel, y los demás lo harían después de que la propia OLP reconociera el Estado judío. En la actualidad la mayoría de las organizaciones palestinas y los Estados que las apoyan reconocen el derecho a la existencia de Israel. Entre quienes siguen sosteniendo posiciones radicalmente antisionistas está el régimen de Irán.

Además, existen judíos que se oponen al sionismo, por motivos tanto políticos como religiosos. Entre estos últimos está el grupo minoritario y ultraortodoxo Neturei Karta.

Referencias

1. Cuadro elaborado por Joan B. Culla a partir del Atlas de historia judía de Martin Gilbert; la Histoire universelle des juifs, de Élie Barnavi (ed.); L'exode oublié. Juifs des pays arabes, de Moïsé Rahmani, y L'exclusion des juifs des pays arabes, de Shmuel Trigano.

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Re: El Sionismo

Mensaje por Shomer el Dom Jun 10, 2007 6:39 pm

THEODOR HERZL
Fundador del sionismo político (1860-1904)



Los judíos son, indudablemente, el pueblo más antiguo con una fuerte conciencia nacional y, sin embargo, se necesitaban casi dos mil años para que en este pueblo, disperso y sin hogar propio, surgiese otra vez la idea de tener su Estado y vivir organizado en una nación. Mientras se hallaban en la diáspora, los judíos dieron grandes políticos y estadistas a las naciones en cuyo seno vivían asimilados, como por ejemplo a Disraeli en Inglaterra, a Lasalle y Rathenau en Alemania, a Gambetta y Crémieux en Francia, a V. Adler en Austria y a Luzzatti en Italia; pero ninguno de ellos, aunque de origen y confesión hebrea, se preocupaba por la suerte del pueblo de Israel ni pretendía interpretar o realizar su voluntad colectiva.
El Estado de Israel se hizo principalmente por obra del movimiento sionista político de Theodor Herzl, el primer estadista judío de la diáspora, a los cuarenta y cinco años de su muerte.

Theodor Herzl nació en Budapest el 2 de mayo de 1860, en una familia hispanojudía que desde España, pasando por el Imperio Otomano, llegó primero a los Balcanes y luego se estableció en Hungría, asimilándose a la cultura alemana como la mayoría de los judíos que vivían en las ciudades de la Europa Central. La lengua alemana fue el vehículo de su expansión por todos los países de la Europa Central y Oriental, siendo al mismo tiempo el medio de entendimiento entre ellos mismos.

El padre de Theodor, Jacob, gozaba de una acomodada posición en la burguesía de la capital húngara, pudiendo proporcionar a su hijo una buena educación. La madre, Jeanette Diamant, también de una conocida familiar sefardí, era una mujer hermosa y de finos sentimientos, cuya armoniosa prestancia física y cuyo don literario heredó Theodor. "Dori", como le llamaban sus íntimos, estudió en Budapest el Bachillerato, manifestando ya en aquellos años mozos sus inquietudes intelectuales y facultades organizadoras al fundar un círculo literario.
En 1878, murió su única hermana, Paulina. El doloroso hecho fue el motivo de que la familia Herzl se marchara de Budapest y se estableciese en Viena. Theodor se matriculó en la Facultad de Derecho, terminando la carrera, con el grado de doctor en leyes, en 1884. Algún tiempo ejerció la abogacía en Viena y una breve temporada estuvo en el Tribunal de Salzburgo, pero pronto se convenció de que su vocación era el periodismo y abandonó la jurisprudencia dedicándose exclusivamente a las letras.

En sus años de estudiante en Viena conoció a Julia Naschauer, descendiente de una familia húngaro-hebrea, con la que se casó en 1889. El matrimonio de Herzl, bendecido con tres hijos, fue feliz y Julia, su fiel esposa, con gran abnegación soportó el despilfarro de la fortuna familiar y las prolongadas ausencias de su marido en el último decenio de su vida.
Theodor Herzl escribió y publicó su primer artículo siendo aún alumno de Bachillerato, y durante sus estudios universitarios se interesó más por la literatura que por el Derecho. Para un joven judío de talento estaban a disposición las columnas de los grandes periódicos y revistas austríacos, puesto que una considerable parte de ellos estaba en manos del capital judío. Los artículos de Herzl fueron advertidos, y no le fue difícil entrar en la redacción de uno de los más grandes y más influyentes periódicos de Viena: Neue Freie Presse.

Alternando con el periodismo, Herzl escribió también para el teatro varias comedias, casi todas relacionadas de algún modo con la cuestión judía. Entre los más conocidos títulos figuran: Seine Hoheit (Su Alteza), Der Flüchtling (El fugitivo), Das neue Ghetto (El nuevo ghetto), Solon in Lydien (Solón en Lidia), Unser Kätchen (Nuestra Catalina), Grethel, Prinzen aus Genieland (Príncipes del país de los genios), Estas comedias, en su tiempo celebradas por un sector del público vienés y berlinés, obtuvieron un éxito discreto, demostrando, que el teatro no era el verdadero campo de trabajo para Herzl, como tampoco la poesía, que a ratos cultivaba. En la Viena de un Hofmannsthal y de un Rilke, la producción literaria de Herzl era más que modesta para poder asegurar fama a su nombre.

Su fuerza de escritor estaba en el artículo periodístico, en el feuilleton, que se cultivó mucho en la gran prensa vienesa. Viajando por varios países europeos, vino Herzl, en 1891, a España, desde donde enviaba a su periódico interesantes crónicas sobre la vida política y cultural española bajo la Regencia. En Madrid le sorprendió el nombramiento de corresponsal del Neue Freie Presse en París.

Cinco años, de 1891 a 1896, permaneció Herzl en la capital de Francia informando a sus lectores sobre la política francesa. Sus crónicas de corresponsal y otros artículos periodísticos, publicados después en libros, Gesammelte Feuilletons (3 vols, Berlín, 1911) y Das Palais Bourbon (Leipzig, 1895) dan testimonio del ojo penetrante y de la agilidad de Herzl como observador político. La estancia en París no sólo consagró a Herzl como periodista, pues en 1896 fue llamado a Viena para encargarse de la dirección de la sección literaria de Neue Freie Presse, que llevó hasta su muerte, sino que aquellos años fueron decisivos para su actividad política. él mismo anotó en su Diario que el problema judío le interesaba desde siempre, lo cual no le impidió ser miembro activo de la asociación de los estudiantes nacionalistas alemanes "Albia".

El quería pasar por totalmente asimilado al ambiente, pero siempre tuvo que sentir que pertenecía a un pueblo odiado y perseguido. Siendo alumno de Enseñanza Media, hubo de cambiar de Instituto a causa de las arrogancias de un profesor, y, más tarde, en la Universidad, se estremeció al enterarse de los sangrientos pogroms que se habían producido en Rusia contra los judíos, en los años 1881 y 1882.

Cuando Georg Schönerer acentuó el antisemitismo como parte integrante de su programa pangermano, Herzl salió de la asociación "Albia". Pero el famoso proceso Dreyfus, del que fue en París testigo ocular, presenciando todas las peripecias del affaire en la vida francesa, le hizo ver y comprender lo trágico del eterno problema judío. Este proceso fue para Herzl la revelación del judaísmo y del antisemitismo, constituyendo el punto de partida que había de emprender en defensa de los derechos de sus correligionarios. Le hirió más que nada el hecho de que tales explosiones de antisemitismo hubieran podido producirse precisamente en Francia, patria de los derechos del hombre. Antes creía que con la elevación espiritual podrían superarse todos los prejuicios antijudíos, considerando el antisemitismo posible sólo en los medios atrasados y pobres, pero después se convenció de que ni el progreso en las ciencias y en la técnica ni el elevado nivel de la civilización eran capaces de impedir tales retrocesos antidemocráticos.

Sabe que el antisemitismo no es un fenómeno pasajero, sino la consecuencia de la anormal situación de los judíos en el mundo. Por eso dice: "No nos dejemos abatir por el odio que nos rodea. Somos un pueblo y contamos millones. El mundo no puede desinteresarse de nosotros si tomamos nuestra suerte en las propias manos. Ya que somos perseguidos y se nos aparta de los demás, trabajemos para lograr una existencia nacional, libre y normal. Proclamemos en voz alta que queremos un Estado judío, y creemos el movimiento que lo realice". Con esto nació el sionismo como un movimiento político.

También antes existía una vaga idea sionista, llena de misticismo, pero lejos de un programa político y soluciones prácticas. Herzl, al concebir la idea de un Estado nacional para los judíos, todavía no conocía otros planes para la emancipación judía, como tampoco sabía algo de la organización "Joveve Zion" que, en consecuencia de los feroces pogroms de 1882, organizó el cirujano Jehudah Leib Pinsker, en Odesa en 1885.


Jehudah Leib Pinsker

Pinsker también propagaba una solución nacional del problema judío, sugiriendo igualmente la colonización del exceso de la población judía en los países de persecución en Palestina, pero por medio de infiltración, y sin pedir un territorio propio. Como se puede deducir de su Diario, Herzl, aun antes, había buscado soluciones al problema judío.

Ya en 1878 pensó en el regreso de las masas judías a Palestina. Posteriormente se le ocurrió la idea de conversión de las masas hebreas al catolicismo con el fin de protegerlas de las persecuciones y asegurarles paz y una tranquila convivencia de las futuras generaciones. Herzl, por aquel entonces, no era hombre de acción, y en este sentido no se hizo nada. Sin embargo, los círculos liberales y judíos de Viena rogaron, por mediación del cardenal Schönborn, al Papa León XIII que amonestara al grupo de antisemitas austríacos. Pero a partir del proceso de Dreyfus, Herzl se consagra con todas sus energías a la acción y a la realización de su idea. Primero buscó colaboradores entre los rabinos e intelectuales y pidió la ayuda económica de los grandes capitalistas y filántropos judíos, pero tuvo poca suerte. De los intelectuales se adhirieron a su movimiento desde el primer momento dos grandes escritores judíos: Max Nordau de Alemania, y Zangwill (Israel) de Inglaterra.

El gran rabino de Viena, Güdeman, que en un principio siguió con simpatía su labor, se convirtió más tarde en su gran enemigo. Siguieron su ejemplo muchos rabinos de Alemania, llamados "Protestrabbiner".
Los barones judíos Maurice de Hirsch y Edmond de Rothschild sostenían sus propias obras filantrópicas financiando la colonización judía en Palestina y Argentina, pero no querían ni hablar de un Estado judío, considerando esta idea sumamente peligrosa para las buenas relaciones con los gobiernos de Constantinopla y Londres.


Barones Maurice de Hirsch y Edmond de Rothschild

Fracasados los intentos de ganar para sus planes a los judíos prominentes, Herzl decidió dirigirse a las masas, odiadas y perseguidas, esperando de ellas comprensión y apoyo. Con tal fin compuso el libro Der Judenstaat (El Estado judío, una solución moderna de la cuestión judía, Viena, 1896), El pequeño escrito, de algo más de cien páginas, fue traducido inmediatamente al inglés, francés y ruso, despertando un enorme interés de las masas judías por el sionismo político.

La idea fundamental de esta obra programática es la siguiente : "La cuestión judía es una cuestión nacional; para solucionarla tenemos que hacer de ella, ante todo, una cuestión mundial que ha de ser resuelta en un Consejo de naciones civilizadas. Nosotros somos un pueblo, un pueblo", Herzl pide para la nación judía la soberanía sobre un territorio que podría ser Palestina o la Argentina, puesto que en ambos países se han hecho tentativas de colonización por infiltración paulatina.
La Argentina dispone de mejores condiciones económicas, pero Palestina es la patria histórica del pueblo, y si el Sultán les diese este país, los judíos se comprometerían a sanear la economía de su Imperio. Para llevar a la práctica su plan, Herzl sugiere la creación de dos compañías, la "Jewish Company" y la "Society of Jews", La primera debería ser un órgano para el suministro de fondos y para la colonización, que, primero, liquidaría los intereses y los bienes de los inmigrantes en los países de la diáspora, y luego organizaría el orden económico en la nueva patria. La "Society of Jews" sería una especie de procurador o gestor de los judíos, cuya tarea consistía en explorar científicamente el país y conseguir concesión y reconocimiento internacionales, es decir, tendría la autoridad de constituir el nuevo Estado judío.

Ninguna de las dos compañías serían organizaciones democráticas, de masas, sino asociaciones de judíos destacados en hacienda, ciencia y política. La Constitución del futuro Estado se basaría en una democracia representativa, debiéndose hacer la política de arriba abajo, como en una república aristocrática.

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Re: El Sionismo

Mensaje por Shomer el Dom Jun 10, 2007 6:44 pm

Para Herzl, "el sionismo es una parte de la cuestión del Cercano Oriente y el problema judío entra en los intereses coloniales de Europa. Los gobiernos de los países afectados por el antisemitismo tienen sumo interés en ayudamos a obtener tal soberanía", Convencido de la exactitud de estas suposiciones suyas, Herzl empezó sus primeras gestiones diplomáticas.

El pastor protestante W, H. Hechler, entusiasmado por sus proyectos, le facilitó entrevistas con el Gran Duque de Baden, Federico I, que se le mostró muy propenso, pero no supo ni pudo ganar para su idea al Kaiser, como Herzl esperaba. Una carta dirigida al príncipe de Bismarck quedó sin contestación. La entrevista con el Nuncio apostólico en Viena, Mons. Agliardi, tampoco dejó ilusiones en el ánimo de Herzl, aunque él había ofrecido la neutralización de los Santos Lugares. El Nuncio no creía en la posibilidad de realizar estos planes, y la Santa Sede prefirió esperar prudentemente los acontecimientos, interesada vivamente en la justa solución del problema de Tierra Santa. Entonces, Herzl decidió negociar directamente con el Sultán.
Newlinski, un ex político polaco, a la sazón al servicio del gobierno otomano, le consiguió la audiencia.

Abdul Hamid, a pesar de la desastrosa situación económica de su Imperio, declinó los millones judíos a cambio de soberanía sobre una parte del territorio nacional. Rechazado también por el barón de Rothschild y frustrado su intento de acercarse a la Corte rusa por mediación del Príncipe de Bulgaria, Fernando, Herzl no se desanimó, sino que continuó con más empeño trabajando con las masas judías. éstas necesitaban un órgano ideológico y propagandístico y una fuerte organización, cuyos representantes se reunirían en grandes congresos sionistas para discutir públicamente los problemas referentes a la realización del programa, Por su actividad, Herzl fue generalmente considerado como jefe del movimiento sionista político, y cuando una delegación de la asociación universitaria "Kadimah", de Viena le pidió que se encargara también formalmente de la jefatura del movimiento, él lo aceptó.

En junio de 1897 fundó el diario Die Welt (El Mundo), que ha sido el órgano central del movimiento. El periódico, que se publicaba en Viena bajo su dirección, era para él una fuente de disgustos. Los propietarios del Neue Freie Presse le reprocharon el trabajo en este periódico y en el movimiento sionista; Herzl estuvo a punto de dejar su puesto en el Neue Freie Presse, pero como no disponía de otros medios para vivir y, además, tenía que cubrir el déficit del Die Welt, permaneció hasta su muerte en la redacción del gran diario vienés.

Aún más dificultades encontró al convocar el primer Congreso sionista en 1897. Con sus más íntimos colaboradores pensó que el lugar ideal para tal congreso sería Muních; pero los rabinos alemanes (los "Protestrabbiner") pidieron al gobierno bávaro que no se autorizase la celebración del Congreso sionista.

La plutocracia judía de Alemania temía que un congreso sionista pudiera provocar una nueva ola de antisemitismo. Las poderosas organizaciones de "Joveve Zion" también se oponían, pero Herzl perseveró en su decisión y logró reunir el primer Congreso sionista en Basilea. A pesar de la oposición de los judíos "asimilados", el Congreso constituyó un éxito, siendo creada en él la Organización Mundial Sionista y proclamado el programa, llamado "de Basilea", que reza: "El objetivo del sionismo es crear un hogar en Palestina para el pueblo judío, asegurado por el Derecho Público".
Queriendo resumir los resultados de este Congreso, Herzl anotó en su Diario: "En Basilea fundé el Estado Judío; si yo dijera esto hoy, sería objeto de la risa universal; en cinco años, quizás en cincuenta, cualquiera lo verá".

Designada Palestina por el Congreso como la tierra de colonización y del futuro Estado judío, Herzl continuó las negociaciones diplomáticas para obtener un "Charter" del Sultán. Otra vez se entrevistó con el Gran Duque de Baden, que informó al Kaiser sobre los proyectos de Herzl. Luego habló con el Conde de Eulenburg y con el Canciller Von Bülow. Por fin consiguió una audiencia de Guillermo II durante su visita a Constantinopla. El Kaiser pareció interesado en el asunto, Herzl le pidió únicamente que recomendara ese asunto a Abdul Hamid. Unos días más tarde hablaron el Kaiser y Herzl
dos veces más en Tierra Santa, donde podían apreciar todas las posibilidades de los proyectos del sionismo y examinar los resultados obtenidos por los colonos judíos. A pesar de las buenas impresiones, Guillermo II no quiso apoyar a Herzl en la Sublime Puerta, a causa de la oposición del Canciller Von Bülow.

En este viaje vio Herzl por primera vez la Tierra de Promisión. La vio como era y la imaginó como sería en el futuro Estado nacional : cultivada y próspera por obra del pueblo judío. Esta visión suya situada en el año 1920, cuando ocurre la acción de su novela utópica Altneuland (Vieja-Nueva Patria), publicada en 1900, es hoy en gran parte realidad.
El segundo Congreso sionista, que se celebró en 1898, también en Basilea, estaba dedicado a cuestiones prácticas, en primer lugar a la fundación del Banco Colonial como instrumento financiero del sionismo. El Jewish Colonial Trust, con sede en Londres, tenía un capital nominal de dos millones de libras, pero hasta el año 1902 no se suscribieron más que 250.000 libras por
140,000 accionistas de todo el mundo. Otra vez se abstuvieron los judíos pudientes, En el tercer Congreso, en 1899, surgieron diferencias ideológicas.

Los "prácticos" recomendaban una inmigración inmediata, aunque de infiltración clandestina, mientras los "espiritualistas" de Achad Haam, que desde los mismos principios atacaba todos los proyectos de Herzl, se daban por satisfechos con la creación de un simple centro espiritual en Palestina.
Los rabinos de Alemania y Austria veían en el sionismo gran peligro para la estabilidad de las comunidades judías en Europa interpretándolo como enemigo de todas las tradiciones mesiánicas. Pero a pesar de estas diferencias y polémicas, el sionismo estaba en marcha, teniendo cada vez más adeptos, incluso procedentes del "Joveve Zion". Desde el principio de sus esfuerzos diplomáticos Herzl había pensado en Inglaterra como potencia interesada en el Cercano Oriente que podría prestarle ayuda para realizar el Estado judío, pero como el sionismo se originó como reacción del antisemitismo, y éste apenas si existía en Inglaterra, Herzl trató primero de consolidar su movimiento en los países de la Europa Central y Oriental, donde las masas judías vivían en constante peligro.

Conseguido en parte este propósito y agotados todos los medios de interesar a los gobiernos afectados, Herzl decidió celebrar el cuarto Congreso en Londres en 1900. Al cabo de muy animadas discusiones fue votada una resolución en la que se trataba de conciliar varios puntos de vista que hicieron su aparición en el movimiento y que una vez ponían su mirada en los problemas culturales y religiosos y otra vez en la acción política y económica. Pero el resultado más importante de ese Congreso fue su repercusión en los círculos gubernamentales británicos, que empezaron a interesarse por la colonización judía.

En el mes de mayo de 1901 renovó Herzl sus contactos con el Sultán a través del orientalista profesor Vambery, de origen hebreo. El momento psicológico era bueno, porque la situación económica del Imperio Otomano no podía ser peor y el Sultán necesitaba urgentemente un préstamo que no le pusiera en manos de las grandes potencias europeas.
La entrevista entre Abdul Hamid y Herzl se desarrolló en un tono cordial, y Herzl salió del palacio con buenas impresiones, pero tampoco esta vez con éxito, ya que el débil monarca estaba totalmente dominado por sus altos funcionarios, que ya estaban preparando otro préstamo y además temían el surgimiento de un Estado judío en Palestina.

En el quinto Congreso, reunido otra vez en Basilea, a finales del año 1901, aumentaron las disensiones a causa del fracaso de las negociaciones con el Sultán; en cambio, el Banco Colonial se consolidó y además se creó el "Fondo Nacional Judío". Un mes después de este Congreso, en febrero de 1902, fue Herzl llamado por un alto personaje del gobierno otomano a Constantinopla. Abdul Hamid le propuso una dispersa colonización de judíos en varias regiones de Turquía, principalmente en Mesopotamia, pero con exclusión de Palestina, Herzl lo rechazó y volvió a Viena con las manos vacías. Una vez más intentó Herzl obtener el "Charter" del Sultán. En julio del mismo año, durante su última estancia en Constantinopla, le entregó un Memorándum ofreciendo al Imperio la unificación de la deuda del Estado a cambio de un "Charter" o una concesión con que se garantizase la colonización judía en Mesopotamia y en la región de Haifa en Palestina.

Estaba seguro de que los capitalistas judíos acudirían con sus medios financieros en el caso de que el Sultán le concediese la ansiada Carta; pero el Sultán repitió la misma propuesta del mes de febrero, que Herzl no pudo aceptar. Al mismo tiempo surgieron posibilidades de encontrar una porción de tierra para la colonización y fundación del Estado judío en el Imperio
Británico, Herzl fue llamado ante la comisión Real Británica para la Inmigración (Alien Commission) para exponer sus planes, y en octubre de 1902 empezaron serias negociaciones con el gobierno de Salisbury, con el fin de encontrar un territorio para la colonización judía. El ministro de Asuntos Exteriores, lord Landsdowne, apoyó el plan de Greenberg, según el cual se les daría a los judíos la región de EI-Arish, en Egipto. Fue nombrada una comisión de técnicos cuya misión era preparar las condiciones jurídicas y económicas para la realización de los planes de Herzl. El dictamen de la comisión fue favorable, suponiendo que el gobierno de Egipto permitiese la irrigación de esta región con las aguas del Nilo; pero era imposible conseguir
precisamente esta concesión; además, el gobierno otomano y los círculos militares británicos hicieron todo lo posible para que fracasase ese plan de colonización de judíos en una región de gran valor estratégico.

Herzl, que ya se había familiarizado con la idea de organizar un territorio judío en EI-Arish, cerca del Monte Sinaí, de tantas evocaciones históricas para el pueblo judío, volvió de Egipto agotado, pero no vencido.

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Re: El Sionismo

Mensaje por Shomer el Dom Jun 10, 2007 6:48 pm

En Londres le recibió el ministro de Colonias, Joe Chamberlain, ofreciéndole una región de Uganda, en el áfrica Oriental Británica, con amplia autonomía. Herzl aceptó esta propuesta como una solución de urgencia para las víctimas de los nuevos pogroms verificados en Rusia y Rumania, sin renunciar a Palestina. Aun con esta distinción, el proyecto con Uganda sería motivo de grandes polémicas en el sexto Congreso sionista que se celebró en Basilea, en 1903, conocido por el nombre de "Congreso de Uganda". Una gran oposición se levantó en este Congreso contra Herzl. El no podía hacer otra cosa que informar sobre sus fracasos en las negociaciones con el Sultán y con el gobierno egipcio sobre EI-Arish. Ni su reciente viaje a Rusia aportó resultados.

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Posters Sionistas

La población judía le recibió allí en triunfo, pero no consiguió una audiencia del Zar, teniendo que contentarse con redactar un memorándum para Nicolás II. Sus entrevistas con los ministros Plehwe y Witte tampoco dieron resultados concretos. Lo único que le quedó era el proyecto con Uganda, que él consideraba sólo como "un asilo nocturno", hasta que no se consiguiera Palestina. La oposición le reprochó la traición de los ídeales del judaísmo afirmando que Uganda no era Sión y que este territorio no tenía ninguna relación con la historia ni con la religión judía.

Al cabo de muchas discusiones y con escasa mayoría, el plan de Uganda fue aceptado con muchas reservas respecto a la utilización de los fondos. De todas maneras fue aprobada una moción para enviar a Uganda una comisión exploradora.

El Congreso de Uganda fue el último Congreso sionista que Herzl presidió. Volvió a Viena cansado y exhaustas sus fuerzas físicas. Su salud estaba ya seriamente quebrantada. En vez de descansar tuvo que continuar la lucha. Los sionistas rusos del "Joveve Zion" convocaron en Jarkov una conferencia en la que, instígados por M. M. Ussischkin, gran enemigo de Herzl, redactaron un verdadero ultimátum al presidente, en que le exigían que en lo sucesivo no propusiera al Congreso ningún plan territorial que no fuera única y exclusivamente en Eretz Israel, debiendo prometer que antes del séptimo Congreso la proyectada colonización en áfrica Oriental sería liquidada y que debería iniciar inmediatamente una labor práctica en el Eretz Israel. Herzl, aunque gravemente enfermo, tiene energías aún para sostener negociaciones con el ministro ruso Plehwe y con el Gran Duque de Baden acerca de la ayuda rusa y alemana, respectivamente, en el asunto de Palestina. Al principio del ano 1904 fue recibido en audiencia por el rey de Italia, Víctor Manuel II, y por el Papa Pío X. Víctor Manuel le expresó sus simpatías, pero el Papa se opuso a que Palestina volviera a los judíos, reafirmando la conocida postura de la Santa Sede acerca de los Santos Lugares.

Todavía tuvo tiempo para hacer los últimos esfuerzos con el fin de conseguir una tregua en las filas del sionismo y redactar un memorándum para el zar Nicolás II. Inútilmente buscó remedio a su salud en el balneario Franzensbad y en Edlach, donde murió el 4 de julio de 1904, a consecuencia de una anemia cerebral. Apenas había cumplido los cuarenta y cuatro años, y de éstos sólo los nueve últimos estaban enteramente dedícados al sionismo político, Herzl llamó a su sionismo "político" para distinguirlo del programa cultural y nacional del "Joveve Zion", él consideraba a los judíos como una unidad moral y política. Su problema jamás puede ser resuelto en la diáspora, donde los judíos siempre permanecerían en una minoría sin ninguna fuerza política. Por eso la cuestión judía debía ser resuelta en un plano de
política internacional.

Consecuentemente, creó Herzl una política nacional judía, con el fin de conseguir la erección de un Estado judío. Todas sus gestiones diplomáticas estaban encauzadas en ese sentido: asegurar a los judíos un territorio garantizado por el Derecho Público Internacional; sin esta postura fundamental, que era lo nuevo que Herzl introdujo en el sionismo, no se podría comprender la posterior "declaración de Balfour"; ni la fundación del Estado de Israel.

Herzl creó una poderosa organización sionista que se extendió por todo el mundo, Sus órganos, es decir, los Congresos, comités de acción y asambleas locales estaban constituidos sobre una base democrática; pero él personalmente fue siempre muy autoritario. En todo fue una personalidad fuerte y atrayente que creía poseer una fe inquebrantable en sus ideales, estando siempre seguro de que un día se realizarían. En efecto, sólo cuarenta y cinco años después de su muerte, el Estado de Israel fue reconocido por la Organización de las Naciones Unidas. La moderna ciudad de Tel-Aviv es la realización de sus sueños utópicos en la novela Altneuland (Vieja-Nueva Patria, que en hebreo se expresa Tel Abid, y de aquí el nombre de la ciudad). Sin embargo, dos cosas no previó Herzl con suficiente claridad: la imposibilidad de Palestina de absorber toda la población judía amenazada y perseguida en la diáspora, durante la primera mitad de este siglo, y el nacionalismo árabe. Y estas dos cosas significan, a la larga, un grave peligro para su obra.

BIBLIOGRAFíA

FRIEDMANN, A.: Das Leben Theodor Herzls. 1919.
KELLNEB, L,: Theodor Herzls Lehrjahre , 1920
HAAS, JACOB DE: The Life of Theodor Herzl . Nueva York, 1927
HAGANI, B,: Vita di Teodoro Herzl . Roma, 1919, GOLDSTEIN, M.:El camino hacia Israel. Vida y obra del Dr. Theodor Herzl, el primer estadista judío de la diáspora . Buenos Aires, 1950, Bö, A,: Herzl, Theodor, En la Encyclopaedia Judaica-Das Judentum in Geschichte und Gegenwart , tomo VII, Berlín, 1931


Shalom! study

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Re: El Sionismo

Mensaje por El Bunker el Jue Jun 14, 2007 9:06 pm

gracias por los posters amigo shomer, de verdad, estaba buscando hace tiempo posters de la era pre israel
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Re: El Sionismo

Mensaje por Antirojo el Vie Ago 24, 2007 3:02 pm

uff cuanta info muy interesante la creacion de israel un tema muy potente
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Re: El Sionismo

Mensaje por Lehto el Mar Ago 28, 2007 7:18 am

Sobre el tema de la "asimilación" que datos tienes??? Cómo maneja el tema la historiografía israelí?

Lehto
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Re: El Sionismo

Mensaje por Shomer el Mar Ago 28, 2007 10:40 am

Lehto escribió:Sobre el tema de la "asimilación" que datos tienes??? Cómo maneja el tema la historiografía israelí?

A modo de respuesta, aquí un extracto de un artículo al respecto:

Demografía del Pueblo Judío
Breve introducción a la Demografía del Pueblo judío.


Para empezar, un poco de historia… Según los cálculos más certeros, vivían en el mundo en el año 1939, previo al estallido de la Segunda Guerra Mundial, alrededor de 16,5 a 17 millones de judíos, el 90% de ellos en Europa Oriental y Occidental.

En 1945, luego de la Shoá, quedaron 11 millones…

Este número fue creciendo en el transcurso de los años, ayudado por el establecimiento del Estado de Israel, hasta llegar a unos 13 millones de personas en los años '70, número que se mantiene relativamente estable y parejo hasta el día de hoy.

Este número no es aleatorio ni casual, sino que está apoyado por el crecimiento vegetativo de los judíos que viven en Israel, ya que el resto de las comunidades de la Diáspora sufre un decrecimiento vegetativo constante y creciente.

Para darnos una idea más acabada del tema: para que de una generación a otra haya la misma cantidad de gente, cada mujer deberá tener en promedio 2,1 hijos y así mantener el equilibrio demográfico. En Israel, las mujeres judías tienen en promedio 2,7 hijos. En la Diáspora, el promedio de hijos llega apenas a 1,7 por pareja.

Esto sumado a la tendencia a postergar la edad de matrimonio, postergar el tiempo de traer hijos al mundo y a la alta longevidad que tienen las personas en la actualidad y que provocan también un marcado envejecimiento de la población.

Esto no es una cuestión meramente matemática o estadística, sino que tiene sus implicancias profundas en la estructura futura del pueblo judío y su devenir.

Para esquematizar y tener una idea global de lo que pasa, podemos dividir a los judíos en siete grandes concentraciones poblacionales (en números redondos):

EE.UU. y Canadá, 5.600.000
Israel, 5.600.000
Europa Occidental, 1.000.000
Ex Unión Soviética, 500.000
América Latina, 400.000
África (Sudáfrica) y Oceanía, 100.000 cada uno.


Es importante ver y discriminar estos datos, ya que ellos también influyen en la visión, toma de postura y decisiones políticas.

Ahora que vemos el cuadro entero, podemos introducirnos en temas más particulares y candentes:

Asimilación, Aculturación y Matrimonios Mixtos, tres procesos o fenómenos que están en boca de todos, pero con (o contra) los cuales muy pocos saben qué hacer.

Para empezar nuestro recorrido de pensamiento específico sobre los dos primeros temas, los invito a que lean el breve artículo sobre la asimilación escrito por Shmuel Einsestadt que aparece a continuación y que nos servirá como introducción al debate posterior.

LA ASIMILACIÓN - UNA DEFINICIÓN ENCICLOPÉDICA
S. N. EISENSTADT


Se llama asimilación al fenómeno de fusión de un grupo social determinado y de sus miembros dentro de otro grupo. Este proceso conduce a la pérdida de los rasgos específicos y al abandono paulatino de la tradición, de la cultura y las costumbres de un grupo hasta in­tegrarse totalmente a los hábitos y la tradición del otro.

A lo largo de la historia de la humanidad estos procesos de asimilación de grupos socia­les han sido siempre muy frecuentes; nos refe­riremos a algunas situaciones en las cuales estos fenómenos se acentúan:

a) Conquistas que resultan de la invasión de un pueblo por otro, y en especial la con­quista de tribus nómadas o seminómadas.

b) Migraciones de pueblos nómadas e inter­penetración entre distintas tribus.­

c) Procesos de modernización y urbanización de tribus primitivas y pueblos agrícolas no desarrollados en contacto con civili­zaciones en desarrollo.

d) Desintegración de los marcos tradicionales en cuyo interior convivieron grupos reli­giosos, étnicos y nacionales e interpenetra­ción entre estos grupos. La asimilación judía en Europa (siglo XIX) es un ejemplo destacado de este tipo de proceso.

e) Migraciones internas (dentro de un mismo país) tales como las migraciones del campo a las zonas urbanas, o de regiones sub-desarrolladas a regiones industrializadas y migraciones internacionales.

En general, el proceso de asimilación esta ligado a tres factores principales, vinculados entre sí:

1) La predisposición y la voluntad del grupo que se asimila para recibir los fundamentos de la cultura y las costumbres del pueblo al que se asimila.­

2) Las presiones ejercidas por el grupo asimila­dor sobre el grupo que quiere asimilarse o las presiones propias a las condiciones sociales del lugar.

3) La predisposición de la sociedad que asi­mila para recibir en su seno a los miembros del grupo que quiere asimilarse y de inte­grarlos a sí misma.

Los factores 1 y 3 están condicionados en gran medida por la adaptación o la identi­ficación cultural y social entre el grupo que quiere asimilarse y el grupo asimilador.

En relación al punto 3 deben citarse ciertos factores importantes: los privilegios económicos y políticos del grupo asimilador o el grado de reciprocidad entre ambos grupos en el terreno económico y político.

Se pueden distinguir varias etapas en el pro­ceso de la asimilación:


1) Contactos parciales entre los diferentes grupos, limitándose estos contactos a asun­tos técnicos y formales. En esta etapa el grupo que quiere asimilarse conserva todavía gran parte de sus tradiciones y costumbres pero ya comienza a adoptar algunas pautas técnicas y externas del grupo asimilador.

2) El contacto entre los grupos se estrecha y abarca sectores más amplios de la vida cotidiana, como por ejemplo las ocupacio­nes y profesiones de sus miembros que implican contactos económicos y sociales relativamente libres. En esta etapa, el grupo que quiere asimilarse está dispuesto a re­nunciar a una parte importante de sus tradiciones, aunque todavía conserva parte de sus valores tradicionales (normas de la vida familiar, festividades y costumbres religiosas). Por otra parte, este grupo inten­ta adaptar sus costumbres específicas (que adquieren ahora un carácter secundario) a las tradiciones y costumbres del grupo asimilador. Esta etapa aparece en especial en los procesos de migración desde países tradicionalistas hacia países más evolu­cionados y está vinculado con el desarrollo de grupos étnicos y con el desarrollo de marcos pluralistas dentro de la sociedad asimiladora.

3)
La completa asimilación del grupo que quiere asimilarse, aun en el caso en que la sociedad que lo asimila ya haya integrado algunos elementos de la cultura y de las costumbres de aquél.

En esta etapa ya no existen grandes diferen­cias entre los miembros del grupo asimilado y la sociedad asimiladora salvo, tal vez, cos­tumbres individuales y privadas tales como tradiciones alimenticias, recuerdos colectivos, etc.

El proceso de asimilación puede poster­garse o ser completamente detenido en cada una de estas etapas si no existen las condicio­nes apropiadas como por ejemplo; a) la falta de voluntad por parte del grupo que quiere asimilarse, para aceptar presiones que le obliguen a renunciar a parte de su tradición; b) si la sociedad asimiladora se niega a ofrecer oportunidades sociales, económicas y políticas a los miembros del grupo asimilado.

Fracasos de este tipo pueden conducir a la creación de tensiones entre el grupo asimilador y el que quiere asimilarse. Sin embargo, también pueden sur­gir conflictos internos en el seno de ambos grupos y, en especial, en el grupo que quiere asimilarse. Estos conflictos y tensiones pueden constituir la base para el desarrollo de movimientos sociales de carácter étnico-nacional agresivo e incluso de movimientos políticos que los grupos asimilantes utilizan como medio de defensa contra las discriminaciones por parte del grupo asimilador o contra el mismo proceso de asimilación. Mientras que en los grupos asimiladores estos movimientos pueden servir como medios de presión contra el intento de integración del grupo asimilador y contra la posible competencia entre estos dos grupos, en el seno de los grupos asimilados pueden desarrollarse, como consecuencia del contacto social, diferentes fenómenos con ten­dencias y roles opuestos que provocan crisis personales y de grupos: tensiones entre genera­ciones, tensiones espirituales y un aumento de personas marginadas que se sienten desgarra­das entre dos mundos espirituales y culturales, sin sentirse plenamente partícipes de ninguno de ellos.

La asimilación total en general es muy rara, sobre todo a corto plazo y se da so­lamente cuando existe una cercanía cultural y una amplia identificación entre la sociedad asimiladora y el grupo asimilado, o cuando este último es numéricamente muy reducido.

En la mayoría de los casos los procesos de asimilación constituyen la base para ciertos cambios en la estructura social y cultural del grupo asimilador y para el desarrollo de nue­vas pautas culturales y sociales.

(Enciclopedia Hebrea, Pág. 793- 795)

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Re: El Sionismo

Mensaje por Marcelo el Vie Oct 19, 2007 12:07 am

CRONOLOGIA DE LA ALIAH

La primera gran ola de inmigración judía a Palestina, conocida como Aliáh, se inició en 1881 como consecuencia de las persecuciones a que eran sometidos los judíos en Europa y las ideas de Moses Hess, un sionista-socialista que abogaba por la redención del territorio considerado como la patria hebrea.

Los judíos compraban tierras a las autoridades otomanas y a los terratenientes árabes, surgiendo de esta forma los primeros asentamientos agrícolas. Es en esta época cuando pueden apreciarse las primeras tensiones entre árabes y judíos.

El surgimiento del sionismo, fundado por Theodore Herzl, dio lugar a la Segunda Aliáh (1904-1914) en el curso de la cual emigraron a Israel unos 40.000 judíos.

En 1909 un grupo de judíos rusos que llegaron después del fracaso de la revolucion de 1905, fundaron Degania, el primer Kibutz.

En 1917, el Ministro de Asuntos Exteriores británico, Arthur Balfour, emitió una declaración en donde se promovía la idea del establecimiento de una patria en Palestina para el pueblo judío.

En 1920, Palestina fue adjudicada al Reino Unido para su administración como Mandato de la Sociedad de Naciones.

La tercera (1919-1923) y la cuarta ola (1924-1929) de inmigración judía se produjeron después de la Primera Guerra Mundial.

Entre 1916 y 1929, se sucedieron varios ataques por parte de los árabes contra las comunidades judías y cristianas residentes y contra los peregrinos de Tierra Santa. Los más importantes fueron los de 1920 y los de 1929 en Safed y Hebron. Ya antes de 1919 los cristianos habían sido acosados por los árabes, furiosos por la venta de terrenos de la parte cristiana de Jerusalén a compradores judíos.

En 1920 los ataques árabes se encontraron con la sorpresiva respuesta, no de los británicos que ignoraron las intenciones de los árabes de atacar a la comunidad judía, sino de los grupos de defensa judíos fundados por, entre otros, Zeev Jabotinsky. Fue en ese año cuando nació la Hagana.

Muchos de los ataques contra los judíos fueron promovidos por Amin al-Husayini. antisemita militante y principal líder palestino durante décadas, se convertiría años después en el principal aliado árabe del Tercer Reich.

continuara.....
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Re: El Sionismo

Mensaje por Marcelo el Mar Oct 23, 2007 2:28 pm

KIBBUTZ.. Semilla del futuro Estado de Israel
Primera parte


Aunque existen empresas colectivas en otros países, en ninguno de ellos las comunas voluntarias han desempeñado el importante papel que los kibutz han supuesto en Israel; de hecho, los kibutz fueron esenciales para la creación del Estado de Israel. Son un experimento de carácter único y parte de uno de los movimientos comunales más importantes de la historia.
Fueron fundados en un momento en el que la agricultura independiente no era práctica. Forzados por la necesidad de desarrollar un tipo de vida comunal e inspirados por su propia ideología sionista socialista, los miembros del kibutz desarrollaron un modo de vida comunal que atrajo el interés de la opinión pública mundial.

Los kibutz han durado varias generaciones como utopia comunitaria. Sin embargo hoy en día se vive un proceso de transformación que pone en duda la vigencia del kibutz como un modo de vida socialista y alternativo al sistema.

En 1909 un grupo de judíos rusos que llegaron a Israel con la segunda gran ola inmigratoria, después del fracaso de la revolución de 1905, fundaron Degania, el primer kibutz.

Se inspiraron sobre todo en la ideas de retorno a la tierra de Aaron David Gordon y el Sionismo Socialista de Borojov y Sirkin. Gordon, inspirado a su vez porTolstoi, insistía que un pueblo no puede ser libre si no produce su sustento por sí mismo, empezando por la producción agrícola.

Los judíos no se habían dedicado a la agricultura desde el comienzo de la segunda Diaspora, luego de la destrucción del Segundo Templo. En Europa, los oficios agrícolas les estaban prohibidos, y donde no lo estaban, no eran prácticos, ya que eran frecuentemente expulsados de sus países o regiones y el trabajo agrícola requiere un alto grado de arraigo.
Por lo tanto, se dedicaron mayormente al comercio. En opinión de Gordon, la redención del pueblo judío, debía pasar necesariamente, no por la formación de un Estado o el retorno a la tierra de Israel, sino sobre todo, por el retorno a la actividad agrícola. Borojov a su vez, afirmaba que la revolución marxista podría darse en el pueblo judío, sólo una vez que en su propio Estado, los judíos pudieran ocupar todos los estadios de la pirámide productiva.

La pirámide productiva normal en aquellos tiempos tenía por base a la mayor parte de la población dedicada la actividad agrícola, en el medio un grupo menor en la actividad industrial y en la punta un grupo más pequeño aún, dedicado la producción de servicios. En el caso del pueblo judío la pirámide estaba invertida, y según Borojov, era necesario normalizarla para poder llevar a cabo la revolución.

La actividad agrícola de los Kibutzim era vista por sus miembros, influidos profundamente por la ideología sionista socialista, como un paso necesario hacia la revolución del proletariado.

Centralidad del trabajo agrícola. En las primeras épocas se llegaron a situaciones extremas, se echaron a miembros de los kibutz que no querían estudiar agricultura y preferían dedicarse a otras cosas. Sin embargo, con los años se fueron ampliando las opciones, hoy en día los kibutzim que sobreviven como Kibutz tradicionales, que siguen manteniendo en parte los demás postulados, son en su mayoría aquellos que levantaron industrias exitosas, como es el caso de Jatzerim y su industria internacional de tecnología de riego.

  • Propiedad colectiva. Tanto los medios de producción como los servicios y demás bienes pertenecen a todos los miembros. En un principio se llegaron a situaciones extremas en algunos kibutz en los que hasta la ropa interior era compartida, y surgían todo tipo de discusiones a causa de miembros que habían recibido regalos de fuera del kibutz. Pero poco después se les permitió a los miembros tener ciertos bienes personales y se les pasó a entregar un presupuesto mensual para gastos de índole personal.
  • Trabajo propio. Para evitar la plusvalía, los miembros del kibutz debían ser los dueños de los medios de producción y también los que aportaran la fuerza de trabajo. En los primeros años esto llegó a generar choques entre los kibutz y el gobierno de Ben Gurion,ya que los kibutz se negaban a ser una fuente de trabajo para los no habitantes del kibutz. Hoy en día casi todos los kibutz tienen trabajadores asalariados externos al kibutz, incluyendo trabajadores extranjeros tailandeses con condiciones de trabajo que ningún miembro del kibutz estaría dispuesto a aceptar.
  • Salarios Igualitarios. Tanto los salarios para gastos personales como los demás recursos, se distribuyen entre los miembros del kibutz según la pauta de "cada cual otorga según sus posibilidades y recibe según sus necesidades". No importa si el miembro es el Mazkir del kibutz (Secretario General), el que lava la vajilla, o un jubilado, todos reciben en proporción a la cantidad de hijos a mantener u otros indicadores de sus necesidades (Por supuesto que esto no se aplica para los trabajadores externos). En algunos casos también se le da preferencia a los miembros con más Vetek (antigüedad) en el kibutz.
  • Rotación de los puestos. Se considera muy importante que los altos puestos del kibutz roten entre varios miembros.
  • Decisiones democráticas. Las decisiones importantes, incluyendo todo lo concerniente a cambios en los postulados o su aplicación, deben ser tomadas por la asamblea de miembros, en la que pueden participar todos los miembros que así lo deseen.
  • Judaísmo secular cultural. Si bien hay unos pocos kibutz religiosos, la mayoría de los kibutz siguen una línea secular cultural, y enfatizan los significados agrícolas, comunitarios y socialistas de las distintas festividades judías por encima de su valor como conectores entre Dios y el hombre o rectoras de la vida judía. Aunque hoy en día ya no tiene la misma fuerza, los kibutz tienen su propia Hagada de Pesaj. La fiesta de Shavuot, es una de las fiestas centrales en los kibutz, especialmente pintoresca, en la que se realza su papel como fiesta de la recolección, y los trabajadores de cada sección del campo ofrecen los primeros frutos de la temporada para agasajar a todos los miembros. La línea secular de los kibutz es aún más marcada en los kibutz asociados tradicionalmente con el Kibutz Artzí y Hashomer Hatzair.
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Re: El Sionismo

Mensaje por Marcelo el Miér Oct 24, 2007 10:15 pm

KIBUTZ.. Segunda Parte..

En los primeros años los kibutzim cumplieron un papel central en el desarrollo de la economía del país, produciendo una parte importante de las exportaciones del mismo. Mientras que la importación de productos agrícolas aún no era viable en los primeros años, los kibutzim suplieron en forma casi exclusiva, las necesidades del país en esa área. También cumplieron un papel importante en la colonización de la tierra y en la defensa de las fronteras. Asimismo, fueron centros de absorción y adaptación para muchos inmigrantes.

Los kibutzim han dado a Israel un número desproporcionadamente elevado de sus líderes militares, intelectuales, y políticos. Aunque el movimiento del kibutz nunca supuso más del 4% de la población israelí.

Con el correr de los años las Fuerzas de Defensa de Israel fueron tomando el control de la defensa del país incluyendo aquellas tareas que hasta entonces realizaban los kibutzim. Con la creación de límites fijos el papel de los kibutzim como colonizadores perdió importancia, si bien se conservó su rol como centros de colonización y desarrollo en el desierto del Neguev y en la Galilea, y luego de la Guerra de los Seis Dias también en Cisjordania y el Golan.

La absorción de nuevos inmigrantes fue pasando cada vez más a las ciudades. El papel de la producción agrícola fue perdiendo lugar, ya que se fue haciendo más barato y viable importar prouctos del exterior. En 1977 Menahem Begin sube al poder con su partido likud, derrotando por primera vez al laborismo, partido que apoyaba fuertemente a los kibutzim. Begin retiró parte importante del apoyo del Estado a los kibutzim, generando así una crisis que sigue hasta el día de hoy.

Hoy en día la gran mayoría de los kibutzim están pasando por un proceso de transformación que incluye en mayor o menor grado, la privatización de los medios de producción y los servicios del kibutz, implementación más extensiva de la propiedad privada y el salario diferencial.

Comunas y kibutzim urbanos Una de las respuestas a la crisis en los kibutzim, son las comunas o kibutzim urbanos. El primer kibutz urbano fue levantado en Beit Shemesh. Los movimientos juveniles asociados con el sionismo socialista, solían mandar a sus miembros a trabajar en forma voluntaria un año (Shnat Sherut) en algún kibutz, antes del servicio militar. Sin embargo, desde hace algunos años Hanoar Haoved VeHalomed, el más grande de estos movimientos, comenzó a utilizar ese año para formar comunas en las ciudades en lugar de mandar a los jóvenes al kibutz.

Estas comunas dejan de lado el concepto de trabajo agrícola, y se dedican a la educación y al trabajo social con los sectores débiles de la sociedad. Los movimientos como Majanot Haolim y Hashomer Hatzair han seguido su ejemplo. Estos movimientos se enfrentan con problemas similares con los que se ha enfrentado el kibutz a los largo de su historia. En Hanoar Haoved Vehalomed, los miembros que se niegan a estudiar educación no formal en un marco no universitario (la universidad representa el sistema al que hay que combatir), son expulsados del movimiento.

  • Durante muchos años se acostumbró que los niños del kibutz vivieran todos juntos, separados de sus padres, en la casa de los niños. Esta costumbre que fue considerada como un rasgo distintivo de los kibutzim, nunca se llevó a cabo en Degania, el primer Kibutz. Hoy en día, los niños viven con sus padres en todos los kibutzim.
  • Uno de los principales problemas del kibutz es el de la deserción de los jóvenes. Para los padres y abuelos los kibutzim fueron un desafío y un acto de rebeldía, sin embargo para los nacidos en el kibutz la independencia y el crecimiento personal pasa por dejar a los padres y a la pequeña comunidad del kibutz para irse a la ciudad.
  • Hubo un gran cisma en los kibutzim por el apoyo de los miembros de los kibutzim a Trotsky o Stalin. Muchos kibutzim se dividieron en dos, quedando familias divididas de un lado y del otro. Hoy en día esto se recuerda como una de las luchas más fútiles dentro de los kibutzim, ejemplo de un error en el que no hay que volver a caer.
  • Las principales agrupaciones de kibutzim, Hakibutz Hartzi y el Takam (la unión de las dos facciones mencionadas en el punto anterior), se unieron en un único movimiento.
  • David Ben Gurion pasó los últimos años de su vida en el kibutz Sde Boker, situado en el corazón del Neguev, para dar el ejemplo personal en su proyecto de colonizar y hacer florecer dicho desierto. Allí se encuentra su tumba.
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Re: El Sionismo

Mensaje por Shomer el Sáb Oct 27, 2007 8:27 am

Saludos Marcelo.. Muy buena iniciativa la de publicar sobre el Movimiento Kibutziano; lo he ampliado un poco y lo he publicado en la WebTzahal - El Kibbutz

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Re: El Sionismo

Mensaje por Shomer el Sáb Nov 03, 2007 6:34 pm

Hoy se cumplen 90 años de la Declaración Balfour
de HERUT. חרות.



Durante la Primera Guerra Mundial, el gobierno británico se fue comprometiendo gradualmente con la idea de establecer un hogar nacional judío en Palestina. Después de discusiones en el gabinete británico, y de consultar con los líderes sionistas, la decisión fue enviada en la forma de una carta escrita por Lord Arthur James Balfour, ministro británico de Asuntos Exteriores, a Lord Rothschild. Dicha carta fue fechada el 2 de noviembre de 1917 y declaraba:

Estimado Lord Rothschild:

Tengo el placer de dirigirle, en nombre del Gobierno de Su Majestad, la siguiente declaración de simpatía hacia las aspiraciones de los judíos sionistas, que ha sido sometida al Gabinete y aprobada por él.

«El Gobierno de Su Majestad contempla favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío y hará uso de sus mejores esfuerzos para facilitar la realización de este objetivo, quedando bien entendido que no se hará nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina ni los derechos y el estatuto político de que gocen los judíos en cualquier otro país.»

Le quedaré agradecido si pudiera poner esta declaración en conocimiento de la Federación Sionista.

Sinceramente suyo, Arthur James Balfour.


La Declaración es considerada como el primer reconocimiento de los derechos del pueblo judío sobre la Tierra de Israel y una de las piedras angulares de la creación del Estado de Israel.

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Re: El Sionismo

Mensaje por Marcelo el Dom Nov 11, 2007 1:22 pm

EL MOSHAV..

La Primera Aliá siguió a los pogroms en Rusia en 1881-1882, proveniendo la mayoría de los olim (inmigrantes) de Europa Oriental; un pequeño número llegó también del Yemen. Los miembros de Jibat Zion y Bilu, dos tempranos movimientos sionistas que fueron los pilares de la Primera Aliá, definieron su meta como "la resurrección politica , nacional y espiritual del pueblo judío en Palestina". A pesar de que eran idealistas inexpertos, la mayoría eligió el asentamiento agrícola como su modo de vida.

Los Moshavim (plural de Moshav) - son aldeas de granjeros basadas en el principio de la propiedad privada. Tres de las primeras aldeas de este tipo fueron Rishón Letzión, Rosh Piná y Zijrón Yaacov. Los miembros de la Primera Aliá encontraron muchas dificultades, incluyendo un clima inclemente, enfermedades, un sistema impositivo turco ineficiente y la oposición árabe. Requerían asistencia y recibieron una escasa ayuda de Jibat Zión y una ayuda más sustancial del Barón Edmond de Rothschild, quien proporcionó a los moshavot su patrocinio y a los habitantes asistencia económica, evitando así el colapso de la empresa de asentamiento.

"Pero sin embargo, desde susprincipios se establece un grado de cooperación y ayuda mútua mayor del que es frecuente encontrar en otras partes. La cooperación se extendió principalmente a solucionarproblemas sociales, tales como educacion,medicina y otros servicios sociales" (Union Panamericana, 1964;26)

El Moshav, fue una de las organizaciones pioneras que empeso a poblar la Palestina (hoy Israel) en forma organizada, quienes fueron tambien los que acogieron a los nuevos inmigrantes.

No todos los colonos aceptaban el grado de colectivización de los kibutz, por lo que crearon el Moshav Ovdim (aldea de trabajadores) que con una producción y consumo a nivel de unidad familiar, poseen una organización de suministros y comercializacion colectivo. Mantienen un sistema de financiación colectivo, y servicios sociales comunes como sanidad, educacion, ocio, etc.
La propiedad de la tierra es también del estado y cada unidad familiar explota parcelas de 4 a 5 hectáreas de extensión, dependiendo de la zona en dónde esten ubicados.

El primer Moshav ovdim sionista en Palestina, Nahalal, fue fundado por La Organizacion Sionista Mundial el 11 de septiembre de 1921 en el valle de Izreel, el día en el que se cumplían treinta años de la constitucion en Londres, el 11 de septiembre de 1891, de la Asociación Colonial Judía.

El Moshav ovdim, "En su origen comenso en forma distinta y no llego a la forma actual mas que despues de un largoproceso. Orginalmente el Moshav Ovdim consistió en un conjunto de pequeños parceleros de alrededor de 1 ½ hectarea cada una, destinadas a servir como granjas auxiliares de los trabajadores agricolas para facilitarles ingresos suplementarios y permitir su plena ocupacion...

"Los primeros fundadores de los Moshavim se caracterizaron por su idealismo, su espíritu pionero y su disposicion al sacrificio. Pero, durante el periodo que siguio a la fundación del Estado, la influencia del elemento pionero se vio reducido por el arribo de nuevos inmigrantes provenientes de los paises subdesarrollados de Asia y Africa, a quienes los principios cooperativos, entre otras cosas, les eran completamente extranio."

Los Moshavim que se instalaron posteriormente al Moshav sionista Nahalal, y a la fundacion del Estado de Israel, pudieron recibir apoyos conciderables. Para solucionar los problemas de los nuevos inmigrantes, el Fondo Nacional Judio, tomó la responsabilidad de: Adquisicion de tierras, traslado y asentamiento de la poblacion; organizacion de la economia; además, tomó sobre si la tarea de organizar el financiamiento de esta enorme empresa sobre la base de la contribución voluntaria de la poblacion judia en todo el mundo; el paquete de apoyo que recibieron fue entre otras cosas los siguiente:

1.- Alojamiento y equípo.
La vivienda, las construcciones, los edificios auxiliares y el equipo agropecuario, cada granjero inmigrante recibió de parte del Estado en calidad de prestamo financiero, (aunque varía en la mayoría de los Moshavim de una región a otra, pero tienen el mismo valor en todas).
En animales , cada granjero recibe.
Una vaca lechera,200 pollos.
Mientras que, cada dos vecinos compartían lo siguiente:

Un animal de tiro y un carro.

2.- El equipo de instrutores:

A fin de orientar a los pobladores en el nuevo sistema de vida y en el trabajo agrícola, existió en los inicios en cada Moshav un equipo de instructores de afuera. El equipo fue transferiendo gradualmente sus funciones y facultades a los pobladores. El equipo consistia en:
.- Instructor general, cuyas funciones son: Coordinador del equipo, secretario externo, cajero, secretario interno, mediador, encargado de la distribucion de trabajo.
.- Instructor agrícola, cuyas funciones son: Asesorar y ayudar a los pobladores a establecer una granja productiva, segun las normas establecidas en el pais general y en la zona en particular.
.- Enfermera, cuyas funciones son: Ocuparse del nivel general de salud
.- Encargado de la seguridad: Es el responsable de todos los asuntos de seguridad del Moshav; representa al Moshav ante las autoridades militares en todo lo referente a seguridad.
.- Director de la tienda cooperativa: Dirige la tienda y se ocupa de que no falte ningún producto que los pobladores puedan necesita.
Las funciones colectivas en conjunto de este equipo eran entre otros:

1.- servir de ejemplo en todos los terrenos y trabajar en plena coolaboración entre si.
2.- Inculcar a los pobladores, mediante conversaciones premeditadas,los valores del Moshav, junto con los deberes y los derechos que tienen como pobladores del mismo.
El exito de la labor del equipo, significaba en la practica el exito y el progreso del Moshav.

La fundación del primer Moshav ovdim, inicio una etapa decisiva en la colonización agrícola en Israel; porque, hasta esa fecha existian las formas de Kibutz y aldeas de tipo privado.

"El Moshav, constituyó la forma de colonización agrícola intermedia, eligida por aquellos que deseaban vivir siguiendo los principios de la igualdad social,el trabajo propio, la ayuda mutua y una organizacion cooperativo altamente desarrollada en todo lo referente a suministros, sin perjuicio del papel desempeñado por la voluntad del individuo para desarrollar su propia granja y organizar a su agrado su vida familiar.

Por lo cual, la estructura social del Moshav, se basa en dos principios fundamentales: El individual y el cooperativo.
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Re: El Sionismo

Mensaje por Javier Aguilar Goldstein el Jue Nov 22, 2007 12:23 am

Shalom a todos, que alegria me da ver lo del aniversario de la declaracion Balfour! la de veces que se la he restregado por la cara a tanto ******
En fin, supongo que la gente no quiere ver ciertas cosas, y en mi pais influyen mas las modas en la politica que a veces la realidad, aunque te la restrigen por la cara.

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Re: El Sionismo

Mensaje por Salcedo el Jue Ene 10, 2008 6:26 pm

Pues no me parece muy sionista la actitud del multimillonario israelí Lev Leviev, propietario de “Africa-Israel”, de abandonar Israel e irse a vivir a una lujosísima casa en Londres. ¿Será por los impuestos? ¿Será por cobardía?, si es así…que se gaste todo el dinero en medicinas y, le den por donde la espalda pierde su honroso nombre.

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Re: El Sionismo

Mensaje por Israel Moraga el Vie Ene 11, 2008 7:37 pm

Creo que este es el lugar indicado para señalar que Israel este año cumple su aniversario numero 60 de haber sido creado, desde ya mis congratulaciones para ese admirable pueblo, un brindis y salud a todos y por todos.

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Re: El Sionismo

Mensaje por Israel Moraga el Lun Ene 14, 2008 9:52 pm

Al Kibutz me lo pusieron como ejemplo cuando estudie derecho agrario y cooperativo en la Univerisdad, muy interesante esa forma de organización y sobre todo muy fructifera, mi profesora de esas materias era acerrima admiradora y defensora de los kibutz y nos daba el dato que de ellos salian los mejores pilotos de la fuerza aerea de Israel.

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Re: El Sionismo

Mensaje por Shomer el Vie Ene 18, 2008 4:30 pm

¿Qué es Israel?

Andrés me envía esta interesante reflexión de Ana sobre lo que representa para ella Israel.

Israel hoy es el fruto de la tozudez de un pueblo, tan especial como lo es el mismo Israel.

Decir que es el pueblo del Libro es mucho, pero eso no explica a Israel, y es bastante difícil encontrar la lógica de su existencia. Creo que no todos los judíos del mundo desean vivir en Israel, sin embargo, no tengo dudas que todo judío sabe que Israel es su hogar, su refugio y que es parte de él.

Y este es el comienzo de una forma de explicarlo. Se nace en un lugar y después la existencia se desarrolla donde nos lleva la tormenta de la vida, a todos nos ha pasado. Unos eligen quedarse, otros prefieren partir y a otros los obligan a irse o, más precisamente, los echan. Esta última es la historia del pueblo judío y del "milagro" de Israel, si es que existen los milagros.

Creo que se es judío por herencia, por convicción, por elección o porque no hay más remedio. Si un judío no deseara serlo siempre habría algo por lo que los demás "se lo harían sentir", para bien o para mal. Y viene la pregunta inevitable: ¿por qué Israel? Y como contestaría un judío de pura cepa: ¿por qué no?

"Si me echaron tengo derecho a volver" y eso es lo que hizo el pueblo judío: volvió y reconstruyó. Era más fácil hacer como hace casi todo el mundo, asimilarse a las costumbres del país en el que nacieron o forjaron su personalidad -al que también aman- cambiando o no sus tradiciones, pero ¿por qué? ¿Por qué debería aceptar lo impuesto a lo largo de dos mil años de exilio si su historia tiene más de 3 mil? ¿Es una cuestión de números? No lo creo y tampoco me atrevería a dar una explicación que fuera absolutamente veraz y aceptada por todos.

Y ocurre lo inimaginable, convertir un desierto que fue ¨propio¨ en un país moderno donde crecen las flores en todas sus calles, como un recordatorio que deslumbra al visitante: ¿cómo? ¿no era esto un desierto? Y eso no se hace con dinero solamente, se hace con el trabajo sacrificado de los sionistas, los convencidos, los precursores. ¿Eran ellos religiosos? Creo que no era la religión precisamente lo que los unía, sino la convicción de que tenían una patria propia que los estaba esperando para dejar de ser un extraño en todos lados, y tener una nacionalidad propia que les fue quitada 2000 años atrás.

¿Quién podría definir qué es ser judío? No creo que alguien tenga la respuesta que los abarque, ni la religión, ni la identidad, ni las tradiciones, ni vivir en Israel o fuera de él, se es judío porque se elige continuar siéndolo o se lo es porque no se puede dejar de serlo. Aunque la diáspora obligó a cambiarse el apellido, a practicar otra religión, inclusive a asimilarse, siempre aparecerá en alguna generación la necesidad de volver. ¿A dónde? A Israel, por supuesto.

Creo que eso define a Israel, le dio a todo judío la posibilidad de elegir dónde vivir con la más absoluta libertad después de dos milenos de no poder hacerlo, no es poco.

Desde mi punto de vista, el del no judío, va mi última reflexión. Mi comentario final es que no es menos judío el que no ha elegido Israel para vivir, no es obligatorio volver a ese hogar , se puede vivir sin culpas donde uno se siente feliz, igual Israel estará allí, esperando a las generaciones futuras que elijan, sin obligaciones, retornar.

Eso es lo que creo es Israel.

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Re: El Sionismo

Mensaje por Israel Moraga el Vie Ene 18, 2008 6:02 pm

Parafraseando a los mexicanos de Molotov en su canción "Give the Power", ¡¡¡¡¡¡VIVA ISRAEL CABRONES!!!!!.

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Re: El Sionismo

Mensaje por Gravedad el Vie Ene 18, 2008 7:37 pm

Espero no morirme sin haber visitado Israel. ¡LARGA VIDA!
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Re: El Sionismo

Mensaje por Marcelo el Jue Ene 24, 2008 12:36 am

KIBUTZIM EN LA FRONTERA...

Es una zona de paisajes pastorales, de un aspecto de tal tranquilidad que cuesta concebirla como escenario de guerra. Ayer, sin embargo, los campos de la comunidad agrícola Kibutz Ein Hashlosha, situada en el desierto de Neguev, se convirtieron en eso: un campo de batalla.

En realidad, el fenómeno no es nuevo. Casi diariamente -con mayor intensidad en los últimos tiempos- caen cohetes palestinos en numerosas localidades israelíes aledañas a Gaza. Esta peligrosa escalada de violencia se cobró ayer la vida de Carlos Andrés Mosquera Chávez, un joven ecuatoriano de 20 años, que había llegado al kibutz hace unos pocos meses y que, según cuentan los que lo conocían, estaba aclimatado y feliz.

En su nueva casa temporaria, iba a festejar el domingo próximo su cumpleaños. Carlos salió al campo, como todos los días, con sus compañeros de equipo de riego. Un tractor se empantanó, llegó otro para tratar de arrastrarlo con una cadena. Mientras el grupo trataba de solucionar el problema, a corta distancia, en el territorio palestino de enfrente, alguien los tenía en la mira. El disparo en la espalda fue mortal y Carlos perdió la vida en el acto.

Ein Hashlosha es uno de los 14 kibutzim en la zona del Consejo Regional Eshkol, en la que también hay 13 moshavim (otro tipo de localidad agrícola) y dos centros comunitarios. En total, albergan a unos 11.500 habitantes, de los cuales el 5% son latinoamericanos, en su mayoría de la Argentina y Uruguay. Se trata de gente trabajadora, parte de la cual llegó a la zona cuando aún no había casas sino únicamente tiendas de campaña. Hoy, su máxima exigencia es seguridad y algo de calma para poder seguir trabajando.

"¿Qué es la vida? La vida es la agricultura, traer el sueldo a casa para que se pueda comer y sacar a los chicos a estudiar; poder ver una película una vez por mes y poder salir. Esa es la vida", dice Jaime Jelin, un argentino de 49 años radicado en Israel hace 32, que vive en el Kibutz Beeri y que desde hace un mes y medio es director del Consejo Regional Eshkol. En los últimos años, cuenta, esa vida se ha dado de milagro en milagro: "No hay otra forma de explicar cómo es que aquí se sigue viviendo, a pesar de la situación". "El ejército debe proteger a los agricultores, debe estar al lado de nosotros cuando trabajamos. Que protejan con tanques, con helicópteros, como sea necesario, pero que protejan, porque si no hay agricultura en la frontera, habrá bases militares. Y no queremos que eso pase", dice Jelin a LA NACION, mientras se dirige a una reunión con el general Yoav Galant, jefe del Comando Sur, para hacerle ese pedido.

Según cuenta Yehuda Kedem, un argentino-israelí de 77 años que reside desde hace 55 en Ein Hashlosha, la situación siempre fue difícil: "Siempre fuimos objeto de ataques, incursiones, robos y varias de nuestras ramas de trabajo fueron sensiblemente afectadas", explica Kedem. Y luego aclara: "Siempre fue así, incluso desde antes de la salida de Gaza [en referencia a la retirada de los territorios ocupados, en agosto de 2005, por orden del entonces premier israelí, Ariel Sharon]". "Ya en 1950 -ejemplifica- un compañero nuestro, David Volpin, oriundo de Médanos, en la provincia de Buenos Aires, salió a pastorear su rebaño y fue atacado por árabes que ingresaron en nuestras tierras. Lo encontramos tirado en el suelo sin su rebaño, con un cuchillo clavado en la espalda".

Pese a todo, nadie habla hoy de irse. "Ni se me pasó por la mente", comenta Kedem. Añade: "Dicen por aquí que los primeros 50 años son difíciles, pero que luego uno se acostumbra". Si bien gran parte de los habitantes de los kibutzim son considerados gente de izquierda o centro izquierda, la fe en una convivencia pacífica con los vecinos palestinos se ha ido debilitando. "Antes era más optimista de lo que soy ahora. Pensaba que se podía llegar a una convivencia haciendo concesiones, pero hicimos concesiones en todos los frentes y nada cambió", cuenta Kedem. Jelin, que dice tener ya "mucha experiencia en esta guerra diaria", es más terminante aún: "La parte romántica de la paz se terminó.

Para bailar el tango se necesitan dos. Pero del lado palestino, lamentablemente, parece que no hay con quién bailar".
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Re: El Sionismo

Mensaje por Marcelo el Jue Ene 24, 2008 1:12 am

Muchas gracias al Blog Si soy Judio por los articulos transcriptos, y por hacernos pensar, una facultad que el ser humano nunca tiene que perder.....
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Re: El Sionismo

Mensaje por Salcedo el Jue Ene 24, 2008 6:54 pm

Si bien gran parte de los habitantes de los kibutzim son considerados gente de izquierda o centro izquierda, la fe en una convivencia pacífica con los vecinos palestinos se ha ido debilitando. "Antes era más optimista de lo que soy ahora. Pensaba que se podía llegar a una convivencia haciendo concesiones, pero hicimos concesiones en todos los frentes y nada cambió", cuenta Kedem. Jelin, que dice tener ya "mucha experiencia en esta guerra diaria", es más terminante aún: "La parte romántica de la paz se terminó.

Yo, que no soy de izquierdas como Kedem, pensaba igual, pero hace tiempo que radicalicé mis posturas.

Para bailar el tango se necesitan dos. Pero del lado palestino, lamentablemente, parece que no hay con quién bailar"
Tristemente, hoy por hoy, es así.
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