Foro Tzahal
Am Israel Jai !!
Crear foro
Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Últimos temas
» Submarinos Clase Dolphin
Mar Jul 18, 2017 2:32 pm por Shomer

» El Programa F35 en Israel
Mar Jul 18, 2017 2:28 pm por Admin

» Noticias, Novedades, Tzahal y las industrias de defensa
Miér Jul 12, 2017 7:39 am por Admin

» HH'Yam - Noticias, imágenes y vídeos
Dom Jul 09, 2017 5:28 pm por Admin

» Heyl Ha'Avir - Noticias, Novedades e Imágenes
Jue Jun 22, 2017 12:55 pm por Shomer

» Las Armadas en el Mundo Islámico
Miér Jun 21, 2017 4:33 pm por Shomer

» Todo sobre los UAVs israelíes!
Lun Jun 19, 2017 4:06 pm por Shomer

» La Guerra de los Seis Dias
Mar Jun 13, 2017 6:30 am por Shomer

» La Shayetet 13. Comandos Navales
Lun Jun 12, 2017 5:52 am por Shomer

Submarinos Clase Dolphin

Sáb Jun 02, 2007 11:35 pm por Shomer

Submarinos Clase Dolphin
INS Dolphin - INS Leviathan - INS Tekuma




El programa para dotar a la Heyl Ha'Yam (Marina Israelí) con una nueva clase de submarinos mas grandes y capaces que los Clase Gal, se …

Comentarios: 146

Visita la web
Crear foro
Adsence
Bookmarking social

Bookmarking social Digg  Bookmarking social Delicious  Bookmarking social Reddit  Bookmarking social Stumbleupon  Bookmarking social Slashdot  Bookmarking social Yahoo  Bookmarking social Google  Bookmarking social Blinklist  Bookmarking social Blogmarks  Bookmarking social Technorati  

Conserva y comparte la dirección de Forum Tzahal - פורום צה''ל en tu sitio de bookmarking social

Conserva y comparte la dirección de Foro Tzahal en tu sitio de bookmarking social

Palabras claves


Las relaciones hispano-israelíes

Página 1 de 31. 1, 2, 3 ... 16 ... 31  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Shomer el Vie Abr 25, 2008 9:49 am

Las relaciones hispano-israelíes
Por Florentino Portero
(Publicado en Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política y Humanidades, Nº 19. Primer semestre de 2008)

Introducción

La política de España hacia Israel ha estado condicionada desde los años cincuenta del pasado siglo por dos circunstancias. En primer lugar, por el hecho de que la relación no es para ninguna de las partes de carácter estratégico, no hay ningún interés vital en juego y ni la mejora ni el empeoramiento afectarían de forma relevante al conjunto de las respectivas acciones exteriores. En segundo lugar, por su carácter dependiente. Nunca han sido unas relaciones bilaterales, sino trilaterales. La política española, en su origen y en su desarrollo, depende de las relaciones de España con el Mundo Árabe.



El legado de Franco

España perdió la II Guerra Mundial. El papel jugado por las potencias del Eje durante la Guerra Civil, apoyando la consolidación y triunfo del bando nacional, y la colaboración prestada a Alemania e Italia durante el conflicto mundial, con el consiguiente abandono del estatuto de neutralidad, situaron al régimen de Franco en una difícil posición internacional. El 12 de diciembre de 1946 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución por la que se reiteraba la exclusión de España de esta organización, se solicitaba a los estados miembros la retirada de sus embajadores y se amenazaba con sanciones económicas. España quedaba en situación de relativo aislamiento diplomático, lo que tendría indudables efectos sobre la inversión extranjera. La frustración era evidente tanto en los dirigentes del régimen, que se veían deslegitimados por el nuevo orden internacional, como en la población, cansada de años de guerra y penuria[1].

La diplomacia española tuvo que enfrentarse a un reto de dimensiones desconocidas para ella. Tras décadas de “retraimiento” y después de las purgas políticas realizadas durante y después de la Guerra Civil[2], nuestro servicio exterior carecía de los medios y de la experiencia para tamaña campaña. El núcleo de la argumentación se basó en la denuncia de la violación del principio de “no injerencia en los asuntos internos de un estado soberano”, violado, en su opinión, en la citada resolución. Las características del régimen político español no era cosa que debiera importar a la Organización, por ser ámbito exclusivo de los españoles. A este argumento de orden jurídico se añadía otro marcadamente ideológico. El carácter anticomunista del régimen, la victoria sobre esas fuerzas en la Guerra Civil, estaban detrás de la persecución. Aquellos comprometidos con la civilización cristiana y contrarios a la expansión del comunismo debían ayudar a España[3].

La diplomacia española encontró eco a su posición en dos regiones donde su presencia era grande, aunque de manera muy desigual: América Latina y el Mundo Árabe. En el primero de los casos resultaba evidente la extrema sensibilidad, entonces y ahora, al efecto de la influencia norteamericana. En el segundo, el proceso de descolonización estaba todavía en marcha, el rechazo al ejercicio del colonialismo era grande y, sobre todo, la llaga por la creación del estado de Israel estaba aún recién abierta. Poco a poco fue tomando forma un bloque pro-español en Naciones Unidas, que sería determinante para el fin del aislamiento y el ingreso de España en la Organización.

El futuro de las relaciones de España con el Mundo Árabe quedó seriamente afectado por la intervención del embajador de Israel en Naciones Unidas, Mr. Abba Eban, condenando al régimen por su papel durante la II Guerra Mundial[4]. Una crítica considerada injusta por las autoridades españolas, al no valorar la ayuda concedida a las comunidades sefarditas y a grupos ashkenazis para poder huir de la persecución nazi.

El establecimiento de un acuerdo diplomático entre España y el bloque árabe se fundamentaba en el mutuo interés. España les ofrecía una oportunidad para reivindicar conjuntamente, y con estados de otras regiones del planeta, el principio de no injerencia, clave jurídica de su rechazo a futuras intervenciones exteriores en sus propios asuntos; la defensa de la causa palestina y el compromiso a no establecer relaciones diplomáticas con Israel; y, por último, el actuar como embajador ante otras naciones amigas, en concreto América Latina, para influir en su comportamiento en beneficio de los intereses árabes. España, por su parte, esperaba lograr con su apoyo el fin del aislamiento internacional; recuperar el Peñón de Gibraltar, uno de los temas recurrentes de la diplomacia española de la época además de instrumento para fomentar el espíritu nacionalista y cohesionar a la sociedad en torno a Franco y en contra de un exponente de la Europa democrática; y, por último, disponer de un margen de negociación internacional que permitiera a España poder jugar un papel más sobresaliente en un mundo naciente que le había recibido mal[5].

El Régimen sintió la necesidad de transformar en valor social aquel acuerdo de mutuo interés y así nació el mito de la “tradicional amistad hispano-árabe”. Resulta evidente que si había algo tradicional era la enemistad y persecución, desde la Conquista y Reconquista hasta las hazañas del propio Franco en Marruecos, pero casi todo valía para demostrar a los españoles que España no se encontraba sola. Sin embargo, esos mismos ciudadanos pudieron comprobar que la amistad en cuestión tenía sus aristas. Un acuerdo de interés para objetivos concretos al generalizarse y travestirse de “amistad”, que entre estados tiene la connotación de “alianza”, adopta un perfil esperpéntico.

El Régimen había apoyado a los independentistas marroquíes contra Francia, en prueba de su amistad y en la confianza de que no se levantarían contra España. Sin embargo, en cuanto Francia consideró que había llegado el momento de devolver el poder a las autoridades marroquíes tradicionales, Franco se vio sorprendido y sin más alternativa que la cesión. Poco después llegaría también la cesión de Ifni, territorio demandado por Marruecos, que organizó un ejército irregular dotado en parte con las armas que los servicios de inteligencia españoles estaban enviando a la resistencia argelina. El ejército español combatió, pero el Régimen cedió. Ya en el final de su vida política, Franco se encontró ante la demanda marroquí del Sáhara Occidental, cuya administración se cedió de forma irregular a Marruecos mientras el propio Franco agonizaba. En los tres casos, de naturaleza muy distinta, el Régimen de Franco reconoció su debilidad y cedió. Resultaba más importante mantener el vínculo con Marruecos y con el Mundo Árabe que tratar infructuosamente de resistir.

La “tradicional amistad” durante la Transición a la Democracia

D. Juan Carlos capitalizó y potenció el legado de Franco aprovechando su condición de monarca, que le permitía una cómoda aproximación a sus iguales árabes, y la mayor legitimidad y prestigio del nuevo régimen político. En los difíciles años setenta, en plena crisis del petróleo, consiguió de la monarquía saudita la garantía de aprovisionamiento de crudo[6].

A medida que el proceso político avanzaba la Corona fue cediendo competencias a las instituciones creadas por la nueva Constitución y pasando a ocupar una posición política más acorde con el modelo de monarquía democrática. La nueva clase política asumió el “legado de Franco” en lo referente a las relaciones con el Mundo Árabe, considerándolo un activo de la política exterior española. Sin embargo, resultaba complicado mantener esa política con la carga retórica e histórica del Franquismo. Según la terminología de la época, la aproximación al Mundo Árabe había sido una “política de sustitución”. Se estaba con ellos porque no se podía mantener una relación normal con Francia, Alemania o Inglaterra. Se hablaba de “tradicional amistad” para disimular un encuentro de interés coyuntural, porque a todas luces el ámbito “tradicional” estaba en Europa, de donde los españoles se sentían parte y a donde querían incorporarse lo antes posible. Para poder seguir manteniendo esa relación era necesario someterla a un “lifting”, a un cambio de imagen. Así una política determinada por el aislamiento impuesto a España y asentada en el carácter reaccionario del Régimen de Franco se transformó, de la noche a la mañana, en una causa progresista. Para una clase política escasamente liberal, donde el centro-derecha tenía todavía un fuerte componente franquista y un fuerte complejo de falta de legitimidad democrática, y donde la izquierda todavía andaba bajando del monte del radicalismo, la Liga Árabe emergía como una institución renovadora, con sus denuncias del neocolonialismo y sus flirteos con la Unión Soviética.

La defensa de la causa árabe encontró en el cuerpo diplomático español a su principal valedor. No había en ello una mayoritaria atracción por la historia o la cultura árabe, de hecho son muy pocos los diplomáticos españoles que conocen la lengua árabe o se sienten sinceramente atraídos por su cultura; ni una actitud antisemita o antisionista. Si nuestros diplomáticos asumieron el papel de lobby pro-árabe fue por puro interés. Valoraban el margen de maniobra que esta relación preferencial les proporcionaba en su trabajo cotidiano y no deseaban perderla.

Pero no todo eran activos. La aceptación del “legado” tenía también un componente de inseguridad. La democracia, como antes el Régimen de Franco, se sentía incapaz de hacer frente a los retos que le planteaba el Mundo Árabe y trataba de sortearlos mediante políticas de pacificación. En aquellas fechas cuatro eran los problemas fundamentales:

1. La economía española necesitaba una reestructuración en profundidad para adaptarse al nuevo escenario económico y, sobre todo, al deseado ingreso en la Comunidad Europea. La emergencia de un sindicalismo libre y la aparición de potentes fuerzas de izquierda dificultaban la aplicación de políticas de reestructuración. El alza de los precios energéticos, unido a la escasez en el aprovisionamiento, suponía un nuevo obstáculo para la modernización de nuestras estructuras económicas y el enraizamiento de la democracia. Si España, como era normal, reconocía diplomáticamente al estado de Israel cabía la aplicación de sanciones en forma de cortes en el suministro. Si, por el contrario, se mantenía firme en la defensa de los intereses árabes en el mundo, podía esperar compensaciones, como de hecho ocurrió, en forma de garantías de suministro y precios ventajosos.

2. El Reino de Marruecos no ha cejado en su reivindicación de Ceuta y Melilla. De hecho, el anterior monarca alauita vinculó su recuperación al proceso de negociación sobre Gibraltar. Marruecos contó con el apoyo de las monarquías conservadoras árabes, los estados más próximos a España, durante la crisis del Sáhara, y no había dudas de que volvería a ocurrir lo mismo si Hassan II planteaba en firme la crisis de las dos ciudades. Un acercamiento a Israel podría tener consecuencias inmediatas sobre este delicado asunto.

3. En el marco de la crisis del Sáhara, la Organización para la Unidad Africana aceptó en 1977 incluir en el orden del día la reivindicación de la descolonización de las Islas Canarias. Libia y Argelia apoyaban al MPAIAC y el tratamiento del tema. La diplomacia española maniobró y buscó el apoyo de los regímenes árabes moderados para bloquear la demanda, un apoyo que se perdería en caso de reconocimiento del estado de Israel.

4. El gobierno español valoró en todo momento la posibilidad de que el terrorismo palestino se instalara en España, como ya lo había hecho en otras capitales europeas, incrementando el nivel de inseguridad creado por ETA.

Visto en perspectiva, resulta evidente que, salvo en el caso del petróleo, la utilidad de la “tradicional amistad” ha sido limitada. Una política de firmeza podía haber tenido resultados más eficaces, además de liberarnos de un permanente chantaje que resulta inaceptable para un estado como España.

Paralelamente a esta valoración diplomática se desarrolló una corriente de interés hacia la historia de la comunidad sefardí. La España democrática trataba de redefinir su identidad. Los mitos franquistas no habían podido superar el paso del tiempo. No sólo eran anacrónicos, sobre todo eran ridículos. Los españoles rebuscaban en su historia para superar el pasado inmediato. La cuestión sefardí, la dispersión a lo largo y ancho del Mediterráneo y más allá llamaba la atención a una sociedad que inexplicablemente había vivido de espaldas a este hecho tan íntimo. Era otra España trasterrada. Aunque el enfoque era más nacional que propiamente judío -se trataba de recuperar la historia y cultura de “nuestros” judíos- tuvo su relativo impacto sobre las relaciones con Israel, cuya inexistencia resultaba más absurda. El destino de los sefarditas durante la II Guerra Mundial y el papel de la diplomacia española en la salvación de muchos de ellos fue objeto de varios libros de relativo éxito, que avivaron el debate sobre la necesidad de normalizar una relación anómala[7].

En cualquier caso resultaba evidente para todos que la llegada de la democracia tendría como consecuencia la normalización de las relaciones con Israel. Su ausencia era algo excepcional ¿Cómo se podía seguir justificando aquella situación siendo Israel una democracia? El problema era la gestión del proceso ante los estados árabes sin perjudicar ese “activo” diplomático tan valorado entonces. Como muy tarde habría que hacerlo en el momento del ingreso de España en la Comunidad Europea, puesto que esta organización sí tenía una relación formal con el estado judío. Adolfo Suárez, desde su vocación neutralista, se plegó a las presiones árabes o proárabes y nada hizo para establecer relaciones. Calvo Sotelo trató de resolver una cuestión que percibía como anómala.

“La tragedia de Sabra y Chatila en agosto de 1982 y el adelanto de las elecciones en España, decidido el mismo mes, frustran la operación. Por un lado el gobierno teme la reacción la reacción de los países árabes y por el otro “se queda sin aliento” para tomar decisiones importantes, como me confesaría más adelante un exministro de Asuntos Exteriores de España”[8].

Los gobiernos de Felipe González fueron los responsables de esta operación diplomática, que se alargó mucho más de lo necesario[9] hasta la proclamación formal del establecimiento de relaciones, realizada en La Haya el 17 de enero de 1986.

Continúa ..

_________________


“No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu propia sombra te abandona cuando estás en la oscuridad”
avatar
Shomer
Moderador
Moderador


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Shomer el Vie Abr 25, 2008 9:51 am

Partidos y mentalidades

La España de la Transición era una sociedad muy inmadura en cuanto a su visión de la política internacional. Había posiciones muy distintas, pero que no coincidían con los grandes partidos políticos[10]. Había una corriente que, en un sentido vago, podríamos denominar “liberal”. Se caracterizaba por una defensa de la democracia liberal, por su deseo de una pronta incorporación de España a las instituciones occidentales de las que había sido excluida y su apoyo a la apertura de la economía. Una segunda corriente, que denomino sin ánimo crítico “tercermundista”, recogía a los que, desde la derecha o desde la izquierda, Adolfo Suárez o Fernando Morán, rechazaban el modelo liberal. Suárez especulaba con la posibilidad de que España entrara a formar parte del Movimiento de los No Alineados, mientras que Fernando Morán teorizaba sobre ello. En un caso desde la tradición nacionalista en otro desde la socialista, buscaban la superación de la democracia liberal y no veían con buenos ojos un modelo económico abierto. Todos ellos trataron de transformar en “progresista” el discurso Franquista de la “amistad tradicional” con el “Mundo Árabe” y de la “Hispanidad” con las repúblicas latinoamericanas.



Estas corrientes estaban presentes en ambos partidos, aunque evolucionaron de muy distinta forma en cada uno de ellos, como veremos más adelante. En líneas generales las simpatías proisraelíes estaban más presentes en la corriente “liberal”, y las pro-árabes se encontraban en la “tercermundista”.

En el ámbito liberal-conservador las dos corrientes chocaron durante los años de la Transición, para dar paso a una hegemonía liberal. El debate sobre el ingreso de España en la OTAN fue determinante. La fortísima campaña socialista en su contra, los ambiguos compromisos adquiridos por González y el planteamiento del referéndum afirmaron en la derecha parlamentaria una clara identidad atlantista, reforzada por la rectificación socialista y la plena incorporación a la Alianza Atlántica. En el plano económico, las experiencias británicas y norteamericanas habían convencido a los dirigentes de la derecha española de la necesidad de una mayor liberalización de la economía nacional y de la propia Unión Europea. El éxito de las reformas económicas de los gobiernos Aznar y el protagonismo español en la elaboración de la “Agenda de Lisboa” asentó la fe en el liberalismo.

Los liberal-conservadores tenían principios claros en política exterior, pero no mucho más. Aparentemente no sentían necesidad de una doctrina internacional, que pusiera orden en el conjunto de su acción exterior. Los distintos partidos que se han sucedido en este espacio político se han caracterizado por disponer en sus filas de un elevado número de altos funcionarios, que tendían, y tienden, a delegar en el Ministerio de Asuntos Exteriores el diseño y la ejecución de la política exterior. Apenas si tenían especialistas en plantilla. Se limitaban a echar mano de diplomáticos que actuaban siguiendo el guión del propio Ministerio. Tanto Alianza Popular como el Partido Popular asumieron, como algo natural, la política pro-árabe fuertemente arraigada en el Ministerio sin mayor crítica. Continuaron favoreciendo relaciones privilegiadas con regímenes detestables o con formaciones como al-Fatah, a pesar del uso corrupto de la ayuda internacional, incluida la española; de su apoyo al grupo terrorista vasco ETA o del ejercicio cotidiano del terrorismo. Fue precisamente la experiencia de la lucha contra ETA la que llevaría al mundo liberal-conservador a una revalorización tanto del discurso sobre las libertades como de la estrategia de combate contra el terrorismo. ETA ayudó a la derecha política a abandonar una actitud pragmática para ahondar en los fundamentos de la filosofía liberal. Un proceso que corrió paralelo a una mejora importante de las relaciones con Estados Unidos, tanto durante la Administración Clinton como, más tarde, en los años Bush. Mejora que no se puede explicar sólo desde una valoración de intereses o de un intento español por ganar influencia sobre la “Hiperpotencia”. Era además la prueba de una mayor sintonía ideológica en clave liberal. Todo ello acabó afectando, ya en las postrimerías del gobierno Aznar, a las relaciones hispano-israelíes. La España liberal-conservadora se hizo mucho más crítica con los dirigentes palestinos, denunciando su corrupción, actitud antidemocrática y responsabilidad en el ejercicio del terrorismo; y más comprensiva con la reacción israelí. En ningún caso este cambio de posición llevó a la aceptación de los “asentamientos”[11]. Ya fuera del gobierno y libre de responsabilidades partidistas, Aznar ha avanzado mucho en su defensa de las posiciones Israelíes al mismo tiempo que ha endurecido sus críticas a las políticas árabes. En qué medida las posiciones personales de Aznar o los textos publicados por FAES, la fundación presidida por el anterior dirigente popular, son representativas de la clase dirigente y de los votantes liberal-conservadores es algo que sólo conoceremos con el paso del tiempo.

En el ámbito socialista las dos corrientes convivieron durante los gobiernos González. La “liberal” se hizo fuerte en el Gobierno, mientras que la “tercermundista” ganó la batalla en el Partido y en los medios de comunicación afines. A diferencia de lo que ocurría entre los liberal-conservadores, los socialistas sentían necesidad de establecer tanto una doctrina de política internacional como un programa de acción. Y ello por dos razones fundamentales. En primer lugar, querían cambiar tanto la política exterior de España como, en conjunción con otras fuerzas, el orden internacional y sentían la necesidad de tener una visión clara de la situación y un guión de los pasos a dar. En segundo lugar, y también a diferencia de los liberal-conservadores, porque entendían que la política es un ejercicio de comunicación con los ciudadanos, donde la clave del éxito partidista reside en imponer su cultura política, su marco de referencia de principios y valores, sus análisis sobre la naturaleza de los problemas y las vías de resolución.

La convivencia de dos corrientes implicaba el ejercicio de una diplomacia de compensación. Si en clave liberal se desarrollaba la reconversión industrial o se lograba un buen entendimiento con Estados Unidos, era necesario, en beneficio de los restantes, hacer gestos de simpatía hacia la dictadura castrista, el sandinismo o la Organización para la Liberación de Palestina. El Partido Socialista mantuvo vivo el mito revolucionario y defendió su legitimidad en los ya citados casos cubano y nicaragüense así como en el de los movimientos nacionalistas árabes, a pesar de la violación de los derechos humanos, de la corrupción y del terrorismo. Mientras tanto, González mantenía una consciente distancia de los dirigentes socialistas de la II República, trataba de recuperar para la izquierda la tradición radical representada por Manuel Azaña y asaltaba impunemente el patrimonio del institucionismo gineriano, siempre distante del mundo partidista y muy contrario al antiindividualismo socialista.

Para los “liberales” socialistas Israel tenía un atractivo especial, algo que no ocurría en el ámbito liberal-conservador. Era un modelo socialista ejemplar, una muestra de la tradición socialista europea y una experiencia marcada por el hecho capital del Holocausto. Todo ello les llevaba a conocer, comprender y simpatizar con Israel, pero sin perjuicio de los intereses nacionales recogidos en el legado franquista. Por el contrario, para los “tercermundistas” Israel era una anomalía y una fuente de problemas. El mundo palestino representaba los valores que el socialismo español debía apoyar:

1. Principio revolucionario: rechazo al orden internacional heredado.
2. Antiliberalismo: rechazo a la hegemonía norteamericana y al proceso de globalización.
3. Equidistancia entre los dos grandes bloques, lo que implicaba un mayor acercamiento a la Unión Soviética y un distanciamiento de Estados Unidos.
4. Pacifismo a la carta: crítica al uso de la fuerza por parte de los estados y reconocimiento de la legitimidad de su utilización por parte de grupos revolucionarios.

Tras el 11-S

La percepción de Israel se ha visto afectada por la emergencia de un nuevo entorno estratégico y por un conjunto de circunstancias que han modificado la imagen de las autoridades y formaciones políticas palestinas entre los españoles. El hecho más relevante es sin duda el 11-S norteamericano, con su versión española del 11-M. En ambos casos pudimos ver como una corriente musulmana, el islamismo, utilizaba el terrorismo para atacarnos. Muchos en España quisieron creer que el atentado de Madrid era una consecuencia directa de la Guerra de Iraq, con la consiguiente utilización política. Sin embargo, tras la retirada de las tropas dos nuevos intentos fallidos, uno contra la Ciudad Olímpica barcelonesa y otro contra la Audiencia Nacional, dejaban bien a las claras que su estrategia estaba muy por encima del papel jugado por el Gobierno Aznar en ese episodio. Su odio contra nosotros no distingue entre liberales y socialistas. La reciente sentencia sobre aquel terrible atentado ha descartado una relación causa-efecto con el atentado de la política seguida por el gobierno Aznar en relación a la Guerra de Iraq, insistiendo en los componentes violentos de la doctrina yihadista. La desarticulación de una célula yihadista pakistaní en Barcelona, el 18 de enero de 2008, que aparentemente podría haber cometido un atentado en plena campaña electoral, incide sobre la realidad de una amenaza contra nuestro sistema de convivencia.

Mientras los españoles asumían, en mayor o menor medida, que unos musulmanes radicales nos quieren destruir, en Palestina se producía un proceso de acelerado desmontaje del mito Arafat. El triunfo de la candidatura islamista de Hamas ha sido explicada, por medios de muy distinto signo político, como consecuencia de la corrupción de Arafat y de sus seguidores, del mal gobierno y de su incapacidad para hacer avanzar el proceso de paz. El mito revolucionario asumido por la izquierda española se hacía añicos, dando paso a una formación terrorista, simpatizante con los responsables del 11-M.

En Irán otra corriente islamista, en esta ocasión chiíta, hacía saltar todas las alarmas de la diplomacia europea y de Naciones Unidas. Lo que al principio fue condenado como un nuevo caso de belicismo norteamericano, al final fue confirmado por la Agencia Internacional de la Energía Atómica: Irán estaba desarrollando un programa nuclear secreto, violando el Tratado de No Proliferación Nuclear. El problema ha sido llevado ante el Consejo de Seguridad, donde la diplomacia europea y norteamericana se esfuerza por lograr una salida negociada. Los programas de misiles y nuclear iraní representan una amenaza directa sobre Europa, carente de sistemas antimisiles suficientes. Con Irán la amenaza islamista deja de ser sólo terrorista para convertirse en nuclear.

La crisis de las viñetas, aparentemente de menor importancia que el programa nuclear iraní, ha tenido sin embargo un efecto más importante en la toma de conciencia europea sobre la amenaza islamista. Las formaciones liberal conservadoras y una parte de la izquierda rechazaron el chantaje de las manifestaciones y quema de embajadas y proclamaron la primacía de la libertad de prensa así como la exigencia de reciprocidad: no tienen derecho a quejarse aquellos que desprecian las restantes religiones en sus medios de comunicación y que fuerzan la emigración de judíos y cristianos en un proceso de limpieza religiosa.

Continúa ..

_________________


“No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu propia sombra te abandona cuando estás en la oscuridad”
avatar
Shomer
Moderador
Moderador


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Shomer el Vie Abr 25, 2008 9:53 am

El debate sobre las viñetas vino a engrosar otro más antiguo pero de mayor calado, el relativo a los problemas de integración de parte de la comunidad musulmana. En España la población de origen magrebí es pequeña, pero su índice de crecimiento es alto. Poco a poco se van formando barrios de mayoría musulmana semejantes a los existentes en otras ciudades europeas, con los mismos problemas que antes se dieron allí. Los recientes sucesos del extrarradio de París, generalizados a otras muchas ciudades galas, aparecieron ante muchos como un aviso de lo que podía ocurrir en España si se cometían errores semejantes a los realizados por la administración francesa. Los sondeos publicados en el Reino Unido sobre la posición de su población musulmana en torno a los atentados sufridos en Londres a manos de islamistas, en los que una parte significativa decía comprender lo ocurrido al tiempo que demandaban la aplicación de la sharía, reflejaba así mismo el fracaso del modelo británico de integración, refrendado por el atentado fallido contra varios vuelos procedentes de Heathrow y en dirección a Estados Unidos. Para los españoles el problema de la amenaza islamista ya no es un problema lejano sino nacional, más aún cuando los terroristas del 11-S eran personas afincadas entre nosotros, que en algunos casos disfrutaban de ayudas estatales y participaban en la vida política nacional.


La Ruta de Sfarad

Esta toma de conciencia de la amenaza islamista coincide con la llegada de Hamas al gobierno palestino y la retirada unilateral israelí de Gaza, a pesar de las evidentes dificultades políticas a las que tuvo que hacer frente el entonces presidente Sharon. Ante la sorpresa de muchos, el durante décadas odiado Sharon aparecía en nuestros medios de comunicación como un político responsable. Tras su enfermedad han sido muchos los medios que han publicado largos artículos elogiosos del “legado de Sharon”, algo inconcebible años atrás. La ruptura del Likud, la formación de Kadima, el anuncio de una posible retirada unilateral de parte de la Cisjordania y el apoyo mayoritario de la ciudadanía israelí a la “estrategia de desenganche” situó a Israel en una posición mucho más favorable ante la comunidad internacional.

Este conjunto de hechos recientes han provocado un importante efecto en las formaciones políticas españolas, hasta el punto de modificar las actitudes mantenidas en decenios anteriores.

El Partido Popular, desde su experiencia en la lucha contra ETA, rechaza cualquier compromiso con los gobiernos y las formaciones extremistas. En el ámbito nacional exigen la aplicación de una política no definida que fuerce la plena integración en nuestro marco constitucional de las comunidades musulmanas, rechazando de plano un modelo multicultural que pueda favorecer, como en el Reino Unido, la existencia de estados dentro del estado, o como en Francia, de grupos que rechazan los valores republicanos. Hay entre sus cuadros, medios de comunicación próximos y votantes una hasta la fecha desconocida comprensión de los problemas de Israel, que en absoluto proviene de una simpatía prosionista[12], sino de su sentimiento de solidaridad con una democracia amenazada. Hay, en general, una simpatía hacia las posiciones de Kadima y hacia la estrategia de desenganche, el “legado de Sharon”.

En el campo socialista la corriente “tercermundista” se impuso en el Gobierno, tras las elecciones generales de marzo de 2004. La simpatía por los movimientos radicales de carácter antiliberal resulta evidente, pero no es extensible al islamismo. El apoyo a gobiernos como el de Castro en Cuba, Chávez en Venezuela o Evo Morales en Bolivia sólo tendría equivalencia con formaciones nacionalistas árabes, en estas fechas en franco declive. Los islamistas no despiertan simpatías entre nuestra izquierda, por muy antinorteamericanos que sean, pero la preocupación que despiertan no lleva a una actitud de firmeza. Bien al contrario, ante la amenaza que plantean los ayatolás iraníes o los islamistas palestinos la opción que defienden es buscar vías de entendimiento, con la esperanza de que apunten en otra dirección. La iniciativa diplomática más importante del gobierno de Rodríguez Zapatero es la “Alianza de las Civilizaciones”, continuación del “Diálogo de Civilizaciones” presentado por Jatamí en Naciones Unidas y supuesta respuesta a las tesis del profesor Samuel Huntington. Naciones Unidas acogió esta iniciativa, que ha contado con el entusiasmo del mundo musulmán y ha sido ignorada tanto por europeos como por norteamericanos[13]. El propio rey Juan Carlos optó por no hacer referencia a la iniciativa en su discurso anual ante el cuerpo diplomático, a pesar de estar celebrándose en esa fecha el I Foro de las Civilizaciones en Madrid. El documento fundacional[14] es un perfecto retrato de la nueva izquierda española. Por una parte asume la culpabilidad occidental por la situación en la que se encuentra el Islam en su conjunto. Por otra exige respeto a costumbres y actuaciones políticas características del mundo musulmán aunque supongan un atentado contra los derechos humanos, sin obligación de reciprocidad. Hay una negación implícita tanto del carácter universal de los derechos humanos como de los valores democráticos. No somos quién para exigirles que adopten comportamientos democráticos, pues no son más que la expresión de una civilización en concreto. Se legitima la dictadura en razón de una religión, cuando precisamente en España el gobierno busca el enfrentamiento con la Iglesia Católica. Se acepta el sometimiento de la mujer, cuando se presume de todo lo contrario y de la defensa de los derechos de las comunidades homosexuales… en el propio país.

Un comportamiento tan contradictorio sólo se explica desde el auge de las corrientes relativistas, que negando la capacidad de comprender la realidad, niegan la posibilidad de saber con certeza lo que está bien o mal, lo que es justo e injusto, y entienden la convivencia como un mero ejercicio de negociación y acuerdo. Sin convicciones es difícil defender lo propio, lo que lleva a asumir “estrategias de pacificación” que, como pronosticó Churchill, sólo animan al enemigo a exigir más. Un ejemplo de esta actitud la encontramos en la carta firmada conjuntamente por Rodríguez Zapatero y Erdogan, los dos principales promotores de la Alianza de Civilizaciones, a propósito de la crisis de las viñetas[15], en la que se solicitaba mayor respeto hacia el credo musulmán, sin exigencia de contrapartida alguna. Los europeos debemos mantener un trato exquisito con los musulmanes, a costa de la libertad de prensa, pero los musulmanes no tienen que hacer lo mismo, ni siquiera deben dejar de perseguir a judíos y cristianos hasta el punto de forzar su emigración.

Rodríguez Zapatero cree que con estas cesiones el Islam dejará de considerar a Occidente su enemigo, desactivando así el discurso yihadista. Desde esta lógica la España de Zapatero trata de evitar que la Unión Europea imponga sanciones a Irán, que retire su aportación económica a la Autoridad Palestina, que rompa su relación con Hamas o que catalogue como terrorista a Hezbollah. Esta opción “pacificadora” despierta preocupación entre sus cuadros y simpatizantes, lo que se refleja en sus medios de comunicación. Hay miedo a que los valores constitucionales, o los propios y característicos del socialismo español, se disuelvan en una sociedad multicultural, en la que determinados sectores musulmanes se nieguen a aceptar los valores que están en la base de la democracia española, provocando una crisis cultural que ponga en peligro tanto nuestro modelo de convivencia como el proceso de construcción europeo. Hay preocupación por el auge del islamismo en Oriente Medio, con su correlato de proliferación de armamento de destrucción masiva y terrorismo, lo que les lleva a una mayor disposición a adoptar políticas de firmeza.

En este marco, la política hacia Israel se ha centrado en rechazar el aislamiento de la Autoridad Palestina mientras los islamistas controlaban el Gobierno; exigir la aceptación de Hamas como interlocutor, aunque el movimiento islamista no reconozca el derecho del estado judío a existir y continúen los actos terroristas; y el rechazo al proceso unilateral de retirada de Cisjordania y establecimiento de nuevas fronteras. Una política simbolizada en la fotografía en la que Rodríguez Zapatero apareció con la “kefiya”, el pañuelo tradicional palestino, en un acto de su propio partido. Un hecho que no parece tener precedentes en el seno de la Unión Europea, que causó estupor en amplios círculos políticos y la lógica alegría entre la población árabe.

El hecho de que el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, fuera persona bien conocida por el gobierno de Jerusalén, al haber sido embajador de la Unión Europea, facilitó el acomodo a la nueva situación. Se pasaba de una política que trataba de ser neutral entre las partes y acorde con la posición europea – es decir moderadamente pro-árabe- a otra decididamente pro-palestina. El giro dado por el gobierno español coincidió en el tiempo con dos hechos relevantes que determinarían la evolución posterior. El enfrentamiento buscado de Zapatero con Bush privó a España de influencia en Washington. Ambos mandatarios han cruzado unas pocas palabras en reuniones internacionales, pero no han tenido un solo encuentro. La embajada de España en Washington ha visto como las puertas de los despachos de referencia se cerraban para nuestros diplomáticos. La denominada “vuelta al corazón de Europa” dirigida por Zapatero, contra el protagonismo de Aznar en temas atlánticos, ha supuesto una subordinación a las posiciones franco-alemanas. Para que España pueda actuar eficazmente como mediador en Oriente Medio es necesario que las dos partes la acepten como tal y que goce de influencia tanto en las capitales europeas de referencia como en Washington. Sin embargo, la única condición que se daba era la aceptación palestina. La España de Zapatero ha perdido la influencia internacional de que gozó en tiempos de Aznar, lo que convierte sus movimientos en Oriente Medio en fuegos de artificio. La nueva política española no era un problema para Israel por pura incompetencia.

Las dificultades diplomáticas no han sido obstáculo para que tanto las Fuerzas Armadas como los servicios de inteligencia españoles hayan mejorado sus relaciones con sus equivalentes israelíes durante este período. La emergencia de una amenaza islamista sobre España ha hecho más atractiva a ojos de los espías españoles tanto la experiencia como la información de sus homólogos israelíes sobre las redes islamistas árabes. Los militares españoles son conscientes de que tienen que mejorar mucho sus doctrinas y capacidades para actuar en un entorno no convencional y valoran la experiencia y los medios técnicos de las Fuerzas Armadas israelíes. Durante estos últimos cuatro años los contactos se han incrementado, generándose un ambiente de confianza y camaradería, por encima de las relaciones diplomáticas[16].

El conflicto israelí-libanés exacerbó las tensiones diplomáticas derivadas de la nueva posición española. El gobierno español rompió la posición común europea manteniendo una actitud comprensiva hacia Hezbollah y muy crítica hacia la acción militar israelí, hasta el punto de dañar gravemente las relaciones bilaterales. Rodríguez Zapatero acusó a Israel de extralimitarse en sus acciones militares en Líbano, sin condenar a Hezbollah. El Partido Socialista convocó una manifestación en contra de Israel. José Blanco, responsable de Organización del Partido Socialista, declaró que Israel había buscado de forma premeditada causar bajas civiles en Líbano. Una afirmación que fue calificada como “infame” por Victor Harel, embajador de Israel en España[17]. Ansioso de asumir protagonismo, el ministro Moratinos se reunió con el Presidente de Siria, Bachar al-Assad, para encontrar una vía de solución del conflicto. El resultado de la reunión no fue otro que reivindicar un papel más activo de Siria, olvidando que éste país había invadido y ocupado Líbano durante treinta años, que sólo por la presión del Consejo de Seguridad había optado por retirarse, que estaba pendiente una investigación sobre las responsabilidades del gobierno sirio en el asesinato del dirigente sunita libanés Hariri y, sobre todo, que el gobierno sirio tenía mucha responsabilidad en el rearme de Hezbollah, auténtico estado dentro del estado, por parte de Irán. La secretaria de Estado norteamericana Rice realizó unas duras declaraciones a la revista Time calificando la maniobra diplomática de Moratinos como “grotesca”[18]. Como cabía imaginar la iniciativa del ministro español quedó en nada, pero logró que se dijera con claridad lo que ya era evidente: el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores Yigal Palmor declaró que España “ha tomado partido por un bando, lo que le anula como mediador en el conflicto”. Era lo peor que podía oír la diplomacia española, ansiosa de ser reconocida en la región pero consciente de sus limitaciones, y una alegría para los oídos de los sectores más radicales de la izquierda española, cuyo alineamiento con la causa árabe no deja lugar a dudas.

Inasequible al desaliento Moratinos volvió a intentarlo. Logró el apoyo, sin demasiado entusiasmo, de Francia e Italia para presentar una nueva iniciativa de paz sobre la cuestión palestina, que giraba en torno a la presencia de una fuerza internacional en la franja de Gaza. Quizás consciente de su poco crédito en Jerusalén prefirió hacerlo público antes de presentarlo al gobierno israelí, confiando en que no se atreverían a echarlo abajo. Volvió a calcular mal. A su poco crédito se sumó la ofensa de desarrollar una iniciativa tan delicada a espaldas de Israel. La ministra Tzipi Livni calificó de “inaceptable” el comportamiento del ministro español y rechazó la iniciativa[19]. El propio Ehud Olmert, primer ministro, reconoció ante el ministro portugués de Asuntos Exteriores, que “Moratinos se cree que entiende sobre la política en Oriente Medio, pero de hecho entiende mucho menos de lo que él cree”[20] España había perdido definitivamente cualquier opción diplomática en la región al cerrarse tanto las puertas de Washington como las de Jerusalén.

Continúa ..

_________________


“No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu propia sombra te abandona cuando estás en la oscuridad”
avatar
Shomer
Moderador
Moderador


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Shomer el Vie Abr 25, 2008 9:54 am

España creyó encontrar una vía para retomar un papel protagonista y para calmar las críticas internacionales por su limitado compromiso en la lucha contra el yihadismo. El Consejo de Seguridad aprobó la formación de una fuerza de interposición –FINUL- que controlara el territorio situado entre el río Litani y la frontera con Israel. España se comprometió a participar y liderar una de las dos zonas, la más próxima a Siria. El destacamento español estableció unas buenas relaciones con los mandos israelíes. A la vista de los informes de inteligencia que fueron recibiendo localizaron y destruyeron arsenales de Hezbollah. Una actividad que debía considerarse como ordinaria despertó la preocupación del centro Nacional de Inteligencia, que temía que actos como esos llevaría a las milicias chiítas a atentar contra nuestros soldados[21]. Pocos días después Hezbollah colocó bombas-trampa en el acceso a uno de sus arsenales localizados, con la intención de hacer volar a la unidad legionaria allí destinada. El intento pudo ser frustrado[22]. Sin embargo, el 24 de junio de 2007 el temido atentado se hizo realidad, segando la vida de cinco soldados[23]. A partir de ese momento el comportamiento del contingente español dio un giro radical, en línea con lo que estaba ya ocurriendo en Afganistán. El Gobierno dio instrucciones para no adoptar una actitud tan diligente y decidida contra Hezbollah y para evitar situaciones de riesgo. Lo fundamental era evitar bajas, lo secundario cumplir la misión. Mientras las Fuerzas Armadas israelíes veían como España abandonaba sus obligaciones, la diplomacia española trataba de lograr garantías de seguridad. Inmediatamente fue enviada una delegación militar para negociar directamente con Hezbollah, una maniobra secreta que aparentemente filtró el gobierno israelí[24]. Poco después era el propio Moratinos quien se entrevistaba con Naim Qassem, uno de sus máximos dirigentes con el mismo fin[25]. España no sólo había quemado sus naves con Israel sino que también había puesto en evidencia la inutilidad de la presencia del contingente español en Líbano. España actuó fuera del marco establecido por la Unión Europea pero en perfecta coherencia con los principios de la Alianza de Civilizaciones, una iniciativa iraní continuada por Rodríguez Zapatero.

Conclusiones

Tras algo más de tres decenios de democracia en España, la política hacia el Mundo Árabe comienza a sufrir cambios importantes, derivados de un conjunto de circunstancias. El legado de la “amistad tradicional” estaba basado en el puro interés. Sin embargo, pasado el tiempo ya no resulta tan evidente que en la balanza de lo que se da y de lo que se recibe España salga beneficiada. A este hecho hay que sumar el debate ideológico desarrollado a partir del 11-S y la proclamación de la Guerra contra el Terror. Las posiciones sobre cuáles deben ser los fundamentos de la política exterior española son hoy más distantes que nunca desde la muerte del general Franco, lo que afecta a la política en Oriente Medio. En las relaciones entre España e Israel se mantiene la dependencia respecto de la política hacia el Mundo Árabe, pero la naturaleza de esta relación ha cambiado. Si en el origen lo que se primaba era el margen de acción diplomática y los beneficios económicos, ahora nos encontramos ante una opción regional, no ya meramente española, en la que los europeos o la comunidad atlántica debe definir una estrategia general ante la amenaza islamista y en la que unos apuestan por la firmeza y otros por la pacificación. Cada una de las opciones tiene unos efectos inmediatos sobre Israel, que van desde la solidaridad hasta el abandono a su suerte.

Una de las novedades más significativas de los últimos años es el efecto de problemas propios del ámbito interior sobre la política exterior. La emigración, muy particularmente la ilegal, las dificultades de integración de parte de la población musulmana y el terrorismo islamista están propiciando el crecimiento de un sentimiento de arabofobia, al que vienen haciendo referencia nuestros sociólogos. La reflexión nacional está influida por las experiencias de otros estados europeos, lo que tiende a agravar más que a moderar estos sentimientos. La apuesta socialista por facilitar la regularización de estos emigrantes, por atraer su voto y por establecer una sociedad multicultural puede exacerbar estos sentimientos racistas y provocar una crisis en el socialismo español. Lo sucedido en Francia en las anteriores elecciones presidenciales, en las que el Partido Socialista no llegó a la segunda vuelta ante el auge de Le Pen con antiguos votos socialistas, es un ejemplo a tener presente.

Mientras tanto la nueva política ensayada por Rodríguez Zapatero y Moratinos sólo ha logrado que España perdiera parte del patrimonio acumulado en la región. Sin el respaldo de Estados Unidos e Israel y sin gozar de la confianza de los propios europeos sólo cabe espacio para realizar maniobras extemporáneas abocadas al fracaso, pero con un importante rédito en política interior. Para la nueva izquierda española Israel es un problema en sí misma, un obstáculo para estabilizar la región, una fuente de crispación, un inaceptable ejemplo de una política basada en el uso de la fuerza y un nefasto aliado de Estados Unidos. La influencia internacional de España bien puede sacrificarse en beneficio de unos votos.

Notas

[1] He desarrollado este tema con más detalle en PORTERO, Florentino Franco aislado. La cuestión española (1945-1950) Ed. Aguilar. Madrid, 1989.
[2] Para un detallado estudio de las purgas realizadas por el régimen de Franco en la carrera diplomática consultar CASANOVA, Marina La Diplomacia Española durante la Guerra Civil Ministerio de Asuntos Exteriores, 1996. 331 págs.
[3] PORTERO Op. Cit. Págs. 282 y ss.
[4] Para conocer la política israelí hacia el régimen de Franco en los primeros años de la postguerra mundial consultar REIN, Raanan “La negativa israelí: las relaciones entre España e Israel” (1948-1949). Hispania, 172 (1989) págs. 659 a 688.
[5] Para un análisis de la política árabe de España ver ALGORA, María Dolores Las relaciones hispano-árabes durante el aislamiento internacional del Régimen de Franco (1946-1950) Madrid. Ministerio de Asuntos Exteriores, 1996.
[6] LISBONA, José Antonio España-Israel. Historia de unas relaciones secretas. Temas de hoy. Madrid, 2002 Págs. 175 a 177 y 188 a 191.
[7] MARQUINA BARRIO, Antonio & OSPINA, Gloria Inés España y los judíos en el siglo XX. Espasa-Calpe. Madrid, 1987; LISBONA MARTÍN, José Antonio Retorno a Sefarad. La política de España hacia sus judíos en el siglo XX. Riopiedras. Barcelona, 1993; AVNI, Haim España, Franco y los judíos Altalena. Madrid, 1982.
[8] HADAS, Samuel “España-Israel: la cuarta dimensión” en España-Israel. Una relación de veinte años. Federación de Comunidades Judías de España. Madrid, 2006. Pág.16. Samuel Hadas fue “embajador oficioso” de Israel en España durante el proceso negociador para establecer relaciones diplomáticas.
[9] Este tema ha sido estudiado con detalle por distintos historiadores. Véase por ejemplo España-Israel: un encuentro en falso Ibn Battuta ediciones. Madrid, 1987. 169 págs. GONZÁLEZ GARCÍA, Isidro Relaciones España-Israel y el conflicto de Oriente Medio. Editorial Biblioteca Nueva. Madrid, 2001. 300 págs. LISBONA, José Antonio España-Israel. Historia de unas relaciones secretas. Temas de hoy. Madrid, 2002. 415 págs.
[10] Este tema lo he desarrollado con mayor detalle en “Política de seguridad española, 1975-1988” en TUSELL, Javier, AVILÉS, Juan y PARDO, Rosa eds. La política exterior de España en el siglo XX Editorial Biblioteca Nueva, Madrid, 2000. Págs. 473 a 510.
[11] Este proceso de cambio es fácil de observar siguiendo tanto la línea editorial como las columnas de opinión de los dos medios de prensa escrita más significados de la derecha española: ABC y La Razón.
[12] Como es el caso de las formaciones nacionalistas vascas y catalanas, que ven en Israel el ejemplo de una nación que no perdió su identidad a pesar de siglos de dispersión y que, gracias a su esfuerzo e inteligencia, logró recuperar parte de su territorio original.
[13] La celebración del I Foro de las Civilizaciones en Madrid puso de manifiesto la falta de apoyo occidental y la debilidad diplomática del gobierno español, al no estar presentes dirigentes de primer nivel franceses, británicos, italianos, alemanes o norteamericanos. Ver Luis Ayllón “La Alianza, entre el choque y el cheque” ABC 16.01.2008.
[14] The Alliance of Civilizations Istambul, 13.11.2006. 39 págs.
[15] ERDOGAN, Recep Tayyip & RODRÍGUEZ ZAPATERO, José Luis “A call for respect and calm” International Herald Tribune 6 February 2006.
[16] SÁNCHEZ-GIJÓN, Antonio “Se aceleran las relaciones hispano-israelíes” en libertaddigital.com 28.12.2005.
[17] LÓPEZ ALBA, Gonzalo “Blanco acuerda “pasar página” con el embajador de Israel, pero sin desdecirse de sus acusaciones” ABC.es 26.07.2006.
[18] Un resumen de lo acontecido en “Estados Unidos califica de “grotesca” la gestión del gobierno español para convertir a Siria en un “agente de paz”” libertaddigital.com 7.8.2006.
[19] “Israel rechaza la iniciativa formulada por España para resolver el conflicto de Oriente Medio” ABC.es 17.11.2006.
[20] Comentario citado en el diario israelí Maariv y reproducido en “Olmert dice que Moratinos” entiende mucho menos de lo que él cree” de Oriente Medio” ABC.es 23.11.2006.
[21] GONZÁLEZ, Miguel “EL CNI advirtió del riesgo de represalias de Hezbolá por la confiscación de un arsenal” elpaís.es 23.11.2006.
[22] GONZÁLEZ, Miguel “Hezbolá pone bombas trampa para impedir que la Legión acceda a un depósito de armas” elpais.es 8.12.2006.
[23] “Alonso confirma el atentado “premeditado” contra tropas españolas en El Líbano” libertaddigital.com 24.6.2007.
[24] MEDINA, Hugo “El Gobierno negocia con los terrorista de Hizbolá para que protejan a las tropas españolas” elpais.es 2.7.2007
[25] “Moratinos, primer ministro de la UE que se entrevista con el “ideólogo” de Hezbolá” libertaddigital.com 31.7.2007.

_________________


“No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu propia sombra te abandona cuando estás en la oscuridad”
avatar
Shomer
Moderador
Moderador


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Pablo el Vie Abr 25, 2008 4:41 pm

Me siento avergonzado de esta política exterior:

...Desde esta lógica la España de Zapatero trata de evitar que la Unión Europea imponga sanciones a Irán, que retire su aportación económica a la Autoridad Palestina, que rompa su relación con Hamas o que catalogue como terrorista a Hezbollah....


...El gobierno español rompió la posición común europea manteniendo una actitud comprensiva hacia Hezbollah y muy crítica hacia la acción militar israelí, hasta el punto de dañar gravemente las relaciones bilaterales...


José Blanco, responsable de Organización del Partido Socialista, declaró que Israel había buscado de forma premeditada causar bajas civiles en Líbano.

Prefiero ni hacer comentarios ante estos argumentos, ya lo dejan suficientemente claro...

A partir de ese momento el comportamiento del contingente español dio un giro radical, en línea con lo que estaba ya ocurriendo en Afganistán. El Gobierno dio instrucciones para no adoptar una actitud tan diligente y decidida contra Hezbollah y para evitar situaciones de riesgo

Para que fuimos allí entonces...mejor en casita total si no se puede hacer nada.

Un resumen muy interesante Shomer...como se podría resumir lo opinión que tiene Israel, también la de sus ciudadanos claro, sobre España, se puede considerar al menos como aceptable.

Saludos.-
avatar
Pablo
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Magleb el Vie Abr 25, 2008 4:53 pm

Quizas España no quiera incrementar los problemas con el terrorismo que ya tiene internamente con la ETA. Yo tomaba contacto con gente de la zona de valencia y muchos estaban en contra de la aportación de españa a la lucha contra el terrorismo post 11-S, alegando que ya tenemos bastante problemas nosotros aca para meternos en esto. No tengo muchos datos como para opinar ni se puede generalizar esa opinión, pero podria ser respetable esa postura. Si dentro de los objetivos de seguridad nacional españoles, estar dentro del conflicto contra el mundo islamico, le represente a Espáña un debilitamiento de sus frentes internos con la ETA no lo veo tan incorrecto.

Me pareceria interesante la opinión de pagano que seguro tiene mayor información al este respecto.
avatar
Magleb
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Pablo el Vie Abr 25, 2008 5:06 pm

Los últimos comunicados de Al qaeda amenazan a España (por no variar), por lo tanto parte en el asunto ya tomamos sobre todo desde que esta gentuza se empeza en volver a conquistar Al-Andalus, pues que vengan :35: , que aqui los esperamos.
Para mí no se puede comparar el terrorismo que sufre actualmente España por parte de ETA con el Islámico, el terrorismo de ETA, es algo interno, mientras que lo otro es una guerra contra el mundo desarrollado, aquellos paieses en los que se respeta las libertades y que se rigen por unas reglas y normas, por eso es admirable lo dicho por Sarkozy de negarse hablar con determinados grupos terroristas llámese HAMAS etc e incluso el propio presidente Iraní; lo que no se puede es andar a medias aguas, hoy sí, mañana depende o tal vez, NO hay que coger una postura firme y defender esa política, sino malamente vamos a ser respetados y tomados en serios tanto por los unos como por los otros.
Sí por mi fuera a toda esta "gente" que está trabajando actualmente en España y que dicen, se comenta forman parte de grupos terroristas como Al Fatah u otros pues los mandaba a freir huevos a su tierra, que sepan que aqui no son bienvenidos, porque a nosotros también nos gustaría que aceptarán así a los terroristas de aqui que estan fugados en el exterior.

Saludos.-
avatar
Pablo
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Magleb el Vie Abr 25, 2008 5:35 pm

Pablo escribió:Los últimos comunicados de Al qaeda amenazan a España (por no variar), por lo tanto parte en el asunto ya tomamos sobre todo desde que esta gentuza se empeza en volver a conquistar Al-Andalus

Mira que yo comparto tu postura, pero España es un pais e IsRAEL es otro, cada uno - aun con apoyo mutuo y buenas relaciones - tiene que responder a su estrategia de seguridad. IsRAEL mismo tiene conflictos con Hezbolla, con hamas y con los paises limitrofes y supongo que da prioridad a sus conflictos internos inminentes mas que a los conflictos que por ejemplo Estados unidos tiene con Al qaeda en Irak. Hay colaboración entre servicios secretos, incluso envio de tropas pero no se puede pedir a un pais que asuma el conflcito de otro como si fuera propio. Es mi opinión sin tener muchos detalles del asunto.

España fue amenazada por Al Qaeda y España tambien desactivo celulas en su propio pais - creo que hace poco -
avatar
Magleb
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Magleb el Vie Abr 25, 2008 5:48 pm

Shomer escribió: Lo fundamental era evitar bajas - Mientras las Fuerzas Armadas israelíes veían como España abandonaba sus obligaciones, la diplomacia española trataba de lograr garantías de seguridad. Inmediatamente fue enviada una delegación militar para negociar directamente con Hezbollah, una maniobra secreta que aparentemente filtró el gobierno israelí.

Esta frase puede tener varias interpretaciones. Por un lado puede ser un abandono de las obligaciones, pero por otro un intento de evitar el conflicto sin recurrir a las armas e intentar previamente una negociación.
Lo contrario es pedirle a España que piense y actue como actua ISRAEL y la realidad es que es otro pais con una estrategia distinta y no puede obligarsele.

Con estos comentarios no estoy ni poniendome del lado de españa ni en contra de ISRAEL - creo que estan del mismo lado con visiones distintas de la forma de manejar un conflicto. Es como la postura del mediador, si vos sos mediador de un conflicto no podes aceptar que ninguno de los 2 bandos te diga como tenes que asumir la mediación y menos que esa forma sea en base a los criterios de un lado.

Si España con esa postura logro los objetivos de la misión ok perfecto.
avatar
Magleb
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Gravedad el Vie Abr 25, 2008 7:20 pm

Pablo escribió:Me siento avergonzado de esta política exterior
A mí también me disgusta, pero no creas que España es de lo peorcito con Israel. Es algo común a Europa y nosotros no somos de lo peor, tenemos una ciudadanía en la que se ha fomentado la indigencia cultural y el masoquismo político. No sabemos elegir a nuestros dirigentes ni tenemos posibilidad de iniciativa con este régimen constitucional bueno sólo para las aves carroñeras. Así que de política exterior ni hablar, que los españoles no sabemos ni como cotiza el barril de petróleo.
Pablo escribió:Un resumen muy interesante Shomer...como se podría resumir lo opinión que tiene Israel, también la de sus ciudadanos claro, sobre España, se puede considerar al menos como aceptable.
Deseo que los israelíes no nos odien la mitad de lo que algunos compatriotas que conozco porque sino algún día acabaremos apoyando a los persas si atacan Israel.
P.D.: ya explique en su día que los españoles solemos opinar sin estar ni bien informados ni formados. Mañana mismo se cuela en todas las cadenas que los moros han contaminado el agua potable de alguna ciudad importante y vamos corriendo como locos a apoyar a Israel. No tenemos cura.
Repito, no somos los más agresivos con Israel en Europa.
avatar
Gravedad
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Salcedo el Vie Abr 25, 2008 7:30 pm

He leído el largo artículo de Florentino Portero, y me ha parecido una ensalada de múltiple aliño, que va de Franco a ZP, pasando por Le Pen, Morales, ETA, la alianza de las civilizaciones y, la leche en verso, para decirnos, lo que ya sabe un niño de dos años, “España no pinta nada”, en éste periodo de la historia.. Para dicha conclusión, no hacía falta tanta alforja, a no ser, que le paguen por palabras. Más que clarificador, es confuso. Se complementa con una fotografía de la Granada bucólica y romántica del siglo XIX, colores sepia-que coño pinta-, que da un sabor añojo y trasnochados y, otra de la península ibérica en la que refleja las juderías más importantes anteriores al siglo XV-incompleto-. En definitiva, no merece más comentario, y no puede dar pié a que nos liemos en una discusión bizantina en dialogo de sordos.
avatar
Salcedo
Master Member
Master Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Gravedad el Vie Abr 25, 2008 7:34 pm

Me gusta tu análisis Salcedo.
avatar
Gravedad
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Magleb el Vie Abr 25, 2008 7:59 pm

Salcedo escribió: En definitiva, no merece más comentario, y no puede dar pié a que nos liemos en una discusión bizantina en dialogo de sordos.

Haber sin la mas minima mala onda ni acritud (como dicen ustedes) el articulo es contundente y las conclusiones son, si bien exageradas, muestran una forma de proceder que llevo a nuestro amigo a sentirse avergonzado y ese articulo anda por ahi dando vueltas y es leido - No discutir, pero encontrarle la vuelta en si la cosa es tan asi como ahi dice o no. Sino porque se abrio este tema.

Hay 72000 caracteres de inicio del tema y no vamos a meter letra al repecto??????? Si bien puede tener cosas que no sean tal cual son como reseña historica parece en apariencia completo.
avatar
Magleb
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Gravedad el Vie Abr 25, 2008 8:33 pm

Decir la verdad y "explicar" la verdad no son lo mismo. Si bien lo que dice es verídico (algún dato no) el enfoque y la intención no son tan objetivos. No sólo España seguirá una política que sea conveniente a sus intereses, también lo hará Israel y no será siempre ni acertada ni buscará el beneplácito general. Repito que no estoy conforme con la política española pero de ahí a tratarla como si sólo la torpeza y el petróleo la guiasen es insultar a la inteligencia.
Un saludo CChaler.
avatar
Gravedad
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Magleb el Dom Abr 27, 2008 6:49 pm

Ok por eso mismo desarrollemos el tema, como para llegar a una conclusión y aportando datos y puntos de vista al respecto. Yo en principio sin tener exactitud en el conocimiento del tema, aporte lo poco que se y que aclare que no se puede generalizar a todo el pueblo español. Pero tambien creo que el hecho de haber en este momento muchos paises cuyos gobiernos son de tendencia de izquierda los hace ser populistas y responder en una tendencia determinada - Por ejemplo alejada de eeuu y de la lucha contra el terrorismo y eso condiciona quizas cierta actuación ante el terrorismo, no se, es para analizar si realmente puede ser asi.

De todas formas mantengo que los paises abordan sus necesidades mas inminentes y si bien España opto por actuar de una forma ante Hisbolla distinta a la esperada quizas por IsRAEL no creo que sea criticable y motivo de verguenza , es una manera de abordar el conflicto o de tomar cierta distancia.

Lei tambien que en otros aspectos como proyectos relacionados a la microelectronica España e IsRAEL creo tienen proyectos en comun y esas tambien son relaciones entre ambos, seria util analizar para la tematica si el saldo total de todas las relaciones e intercambios resulta ser beneficioso amen del caso particular que se hayan reunido con hisbolla o que hayan buscado menguar un enfrentamiento.
avatar
Magleb
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Magleb el Dom Abr 27, 2008 7:22 pm

Cámara Comercio España-Israel se suma a Casa Sefarad para lazos económicos


La Cámara de Comercio e Industria España e Israel ha firmado un acuerdo con la Casa Sefarad-Israel para formar parte de su Consejo Institucional y colaborar en el desarrollo de los lazos económicos entre los dos países.


Con este acuerdo la Cámara de Comercio e Industria España-Israel pretende fomentar la presencia de las empresas españolas en Israel y viceversa y buscar un punto de encuentro en el terreno comercial, tecnológico, económico o turístico.

La Casa Sefarad-Israel fue inaugurada el pasado mes de febrero y su Consejo Institucional es un órgano consultivo al que pertenecen otras organizaciones como el Consejo Judío Latinoamericano y la Red de Juderías de España.

http://actualidad.terra.es/nacional/articulo/camara_comercio_espana-israel_casa_sefarad_2426688.htm
avatar
Magleb
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Magleb el Lun Abr 28, 2008 1:21 pm

Terrorismo. Jimmy Carter vs. Rodríguez Zapatero
http://www.gees.org/articulo/5429

Zapatero bien pudiera ser un Jimmy Carter más. Ya lo dijo en una ocasión un periodista estadounidense ante la osadía de algunos medios españoles de equiparar al mandatario español con Obama o Kennedy. La crisis de los rehenes de Teherán acabó con el trigésimo noveno presidente de Estados Unidos, que tiene el estigma de ser el peor dirigente que ha pasado por la Casa Blanca. Durante su mandato al frente de los Estados Unidos logró alcanzar las más bajas cotas de prestigio, competencia y respeto internacional, aunque con el tiempo pudo consolarse con un devaluado Nobel de la Paz.

Ha sido maltratado hasta la infamia por la prensa de su país –y tratado con más simpatía por la europea– que le considera más bien tonto y no le otorga más capacidad que la de su condición de fabricante de mantequilla de cacahuetes.

Carter distrae sus días de ocio con frecuentes viajes por todo el mundo vendiendo paz. Paseó por España el verano pasado, a instancias gubernamentales, para meter las narices en los tratos de Z con ETA. Justificó las oscuras negociaciones apostando por una resolución del conflicto "a través de conversaciones directas entre el Gobierno y los responsables del grupo que solicita otro nivel de autonomía".

Y no es la primera vez que el Jimmy Carter se entromete y se equivoca en su aproximación al problema terrorista. Tuvo que ser el Gobierno de Aznar quien pusiera freno a las intenciones del Centro Carter de mediar con lo que el viejo dirigente denomina "movimiento vasco".

Su última jugarreta para pasar a la historia como hombre de bien ha sido un paseo por Oriente Medio para, según él, conocer las posturas de los enemigos de Israel –terroristas incluidos– sin los que no podrá haber nunca paz en la región. Tampoco esta vez le han dejado ir de mediador; se lo han impedido Washington y Tel-Aviv, que lo criticaron duramente tras conocer su intención de reunirse con terroristas de Hamás. Le precede además la publicación en 2006 de su libro Palestina: Paz, no Apartheid, con el se ganó fuertes enemistades en el mundo judío.

Como era de esperar, derrochó optimismo tras tan burdos encuentros con líderes de Hamás y aseguró al mundo los terroristas que estarían dispuestos a aceptar un acuerdo de paz aprobado en referéndum y a reconocer a Israel como vecino. Ha tenido que intervenir un dirigente islamista, Jaled Mescal, quien le ha desmentido y ha declarado que Hamás nunca reconocerá a Israel. Bastante lógico si tenemos en cuenta que los terroristas palestinos contemplan la destrucción del Estado judío como fin fundacional. Ante tal bochorno a Carter no se le ocurrió otra cosa que reiterar que el Departamento de Estado de Estados Unidos nunca le desaconsejó reunirse con los terroristas palestinos durante su gira, contradiciendo a Condoleezza Rice.

Carter y Zapatero tienen la extraña capacidad de encontrar de la manera más tonta amigos entre dictadores, malhechores y terroristas. Y en esto de acabar con el terrorismo, ambos quieren pasar forzosamente a la historia.

El problema no es su buena intención –si es que la tienen–, sino que con frecuencia consigue efectos contrarios a los que pretenden. Además, a ninguno le importa el elevado precio que pagan los demás por su maldito empeño.
avatar
Magleb
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Pagano el Lun Abr 28, 2008 2:08 pm

Hay una diferencia: Carter tuvo cojones para enviar a los Delta y Rangers a la misión de rescate a Irán, nuestro presidente por desgracia es un manifiesto cobarde (en temas como ETA, terrorismo islámico y ahora con los piratas somalies).
avatar
Pagano
Master Member
Master Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Magleb el Lun Abr 28, 2008 2:34 pm

Pagano escribió: Carter tuvo cojones para enviar a los Delta y Rangers a la misión de rescate a Irán

La que chocaron los helicopteros fue esa operación???
avatar
Magleb
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Pagano el Lun Abr 28, 2008 4:04 pm

Correcto.
avatar
Pagano
Master Member
Master Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Pagano el Lun Abr 28, 2008 4:05 pm

La última de nuestro presidente es regalar a los periodistas acreditados en presidencia del gobierno de un libro donde se hace apología de los afrancesados (colaboracionistas con el enemigo durante la guerra de Independencia).
Otras perlas es calificar de hombres de paz a los dirigentes de la organización terrorista ETA durante el último falso alto el fuego de la organización terrorista.
avatar
Pagano
Master Member
Master Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Shomer el Lun Abr 28, 2008 4:33 pm

Pagano escribió:Hay una diferencia: Carter tuvo cojones para enviar a los Delta y Rangers a la misión de rescate a Irán, nuestro presidente por desgracia es un manifiesto cobarde (en temas como ETA, terrorismo islámico y ahora con los piratas somalies).

Es que me ha dejado helado lo que han hecho con los piratas somalies!!! Pagar el rescate solo servirá para fortalecerlos e invitar a muchos otros a unirse al "negocio" ..

Para que tanto dinero para la armada si a la primera acción terminan cediendo de esta forma?

_________________


“No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu propia sombra te abandona cuando estás en la oscuridad”
avatar
Shomer
Moderador
Moderador


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Pagano el Lun Abr 28, 2008 4:45 pm

Pues casi todos los medios de comunicación españoles (la cadena COPE y Libertad Digital son dos de las excepciones) le rien la gracia al Zapatillas y más que el dinero ha salido del gobierno.
En los últimos años Alemania, Italia y Francia (entre otros) han pagado rescates a secuestros en el extranjero de sus nacionales.
avatar
Pagano
Master Member
Master Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Magleb el Lun Abr 28, 2008 5:38 pm

Pagano escribió: calificar de hombres de paz a los dirigentes de la organización terrorista ETA durante el último falso alto el fuego de la organización terrorista.

Se fue al carajo con esto....Por lo menos que lo escarnee publicamente aunque sea.
avatar
Magleb
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Magleb el Lun Abr 28, 2008 5:40 pm

Aca paso lo mismo con la epoca de la dictadura, le dan palo a mas no poder a los militares e incluso a los actuales - a los viejos con razon porque realmente esos militares de esa epoca cometieron severos crimenes pero actualmente el grueso de los oficiales en esa epocoa estaban entrando a la escuela recien - tambien del otro lado tampoco eran heroes como a veces se los quiere mostrar, han matado gente y traicionado a los suyos. Es una forma de hacer populismo hacia un lado de la cuestión.
avatar
Magleb
Vip Member
Vip Member


Volver arriba Ir abajo

Re: Las relaciones hispano-israelíes

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 31. 1, 2, 3 ... 16 ... 31  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.